10 de marzo de 2006

Bolivia/España.-El empresario Javier Villanueva pide la intervención del Gobierno español para obtener un fallo "justo"

SEVILLA, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

El empresario sevillano Javier Villanueva, para el que se piden 30 años de prisión en Bolivia por su presunta implicación en el asesinato de la fiscal antidroga Mónica Von Borries con un coche-bomba, ha pedido la intervención del Gobierno español en su causa para que el proceso judicial se resuelva con un fallo "justo", ya que, a su entender, la vista oral no lo está siendo y se ve "sentenciado".

Así lo explicó Villanueva estar tarde a Europa Press, quien precisó que la petición la realizó formalmente esta mañana su padre, Francisco Villanueva, ante la Embajada española en Bolivia, porque "me siento totalmente indefenso.

El empresario, que recordó que el juicio se reanudó hoy después de que el lunes tuviera que suspenderse dado que Freddy Hurtado, uno de los inculpados, sufriera un dolor torácico, explicó que su situación es cada vez más complicada. De hecho, el coronel Torrico, jefe de la Policía que le custodia, dijo que Villanueva ha tratado mal a los agentes que le custodian. "Dijo que les insulto, cuando en realidad les doy de comer".

Por ello, ahora está custodiado por 30 policías armados, en lugar de 12 como hasta ahora. "Dicen que me quiero fugar, que tengo una avioneta preparada. Hoy me han llevado esposado al Tribunal, violando con ello la Ley porque estoy en libertad, no preso. Estoy en una indefensión absoluta", lamentó.

Ante tal situación, se preguntó el motivo por el que pretenden "hacer creer que soy peligroso" y criticó que los policías entran a molestarle incluso de madrugada, invadiendo su intimidad, y no permiten que la prensa vaya a verle, argumentando que una resolución judicial lo prohíbe, algo que desmintió categóricamente.

Por todo ello, aseveró que siente que ya está "sentenciado porque los jueces están permitiendo que se me trate mal". Para el empresario hispalense, su situación parece estar sometida a un "estado policial. Es una dictadura camuflada".

En este clima, la vista oral continuó esta mañana con la exposición de las conclusiones del Ministerio Fiscal, que ya el lunes reconoció ante la Corte Cuarta de lo Penal de Santa Cruz (Bolivia) que "nadie pudo ver" al empresario colocando la bomba.

Esta mañana argumentó, siempre según Villanueva, que los testigos del empresario mintieron, destacando además que es "hijo de padres divorciados y un tipo violento". Además, el empresario aseguró que el fiscal mintió en las horas que aportó, mientras "sí defendió a Ricardo Borba --otro de los inculpados--, diciendo que es inmaculado, cuando en realidad sí tiene antecedentes en Brasil. Y sostuvo que Borba no cambió su versión de los hechos".

El juicio continuará en las próximas horas, en principio, con los alegatos de la defensa. El pasado lunes, el fiscal dijo también que "en España hay preparación" para estos actos terroristas, "que estamos acostumbrados", a diferencia de lo que ocurre en Bolivia. También esgrimió que las empresas que regenta el sevillano son "papel, que quería atentar para conseguir dinero para resurgir en el mundo empresarial".