24 de febrero de 2006

Bolivia/España-Un Tedax desmonta la teoría de la Fiscalía sobre la colocación de la bomba en el juicio contra Villanueva

LA PAZ, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un agente del Servicio de Desactivación de Explosivos español (TEDAX) "desmontó", durante su comparecencia en el juicio que se celebra contra el empresario sevillano Javier Villanueva por su supuesta implicación en el asesinato de la fiscal antidroga Mónica Von Borries, la teoría de la Fiscalía boliviana sobre la colocación del artefacto que acabó con su vida el 27 de febrero de 2004, según confirmó el propio Villanueva a Europa Press.

El agente Manuel Sánchez Romero, "un artificiero con 29 años de experiencia", compareció como testigo de la defensa y desmintió que el explosivo hubiera estado colocado bajo el vehículo, "puesto que lo hubiera movido". Explicó, en cambio, que debió estar situado en el guardabarros izquierdo trasero del vehículo y negó, como alega la acusación, que pudiera haberse activado mediante un teléfono móvil, "puesto que no se encontró ninguna de las 32 piezas de las que se compone" este aparato, informó Villanueva.

Sánchez afirmó que se debió activar mediante un mecanismo que entra en funcionamiento "con un golpe brusco" y aseguró que sólo se necesitan dos personas para su colocación, "y no cuatro como alude la Fiscalía".

Asimismo, en el día de hoy testificó el primer abogado que tuvo Villanueva tras su detención, que desmintió haber llegado a las dependencias policiales a las 8 de la tarde como dijeron los agentes que le interrogaron y confirmó que su llegada se produjo a las 11 de la noche. El abogado declaró que Villanueva "tenía signos de tortura " y que la rueda de reconocimiento "fue totalmente ilegal", ya que los otros cuatro individuos eran altos y muy morenos de piel, "lo contrario a mí", dijo el empresario. También confirmó que el interrogatorio fue grabado por una cámara y no por tres como dijeron los agentes que le detuvieron.

En esta jornada la defensa presentó también como testigo a la notaria con la que Villanueva se reunió los días 5 y 7 de febrero, lo que demuestra "que no estuve en un entrenamiento militar", como aludía la acusación. "La Fiscalía no le hizo ni una pregunta", declaró Villanueva.

Durante la vista de la tarde testificaron también la antigua empleada doméstica del empresario, que declaró haberle visto entre las 9 y las 14.30 del día del asesinato, e incluso haberle preparado la comida. Asimismo se presentaron las correspondientes pruebas documentales de entradas y salidas en el país, facturas telefónicas y movimientos de tarjetas de crédito.