25 de septiembre de 2007

Bolivia.- Evo Morales asegura que el capitalismo es "el peor enemigo de la humanidad"

NUEVA YORK, 25 Sep. (EP/AP) -

El presidente de Bolivia, Evo Morales, calificó ayer al capitalismo como "el peor enemigo de la humanidad", y defendió sus esfuerzos por reformar profundamente el país para lograr una mayor participación de los sectores tradicionalmente marginados.

En el marco de una conferencia pronunciada en Manhattan (Nueva York) ante estudiantes universitarios, el líder boliviano argumentó esta idea al sostener que cuando no se puede acceder al capital de manera pacífica y democrática, se "acude a las guerras, a las intervenciones en otros países, en otros continentes".

Sin embargo, dijo estar abierto al diálogo con organismo financieros multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, pero "sin que nos impongan políticas desde fuera".

Haciendo un largo recuento de su trayectoria como humilde indígena aymara, dirigente cocalero campesino, sindicalista, candidato y ahora presidente, Morales habló en lenguaje sencillo y provocó los aplausos y risas al confesar su difícil adaptación a las formalidades de la vida de dignatario, como su reticencia a vestir corbatas o a adaptarse a la comida de los ágapes diplomáticos.

Morales dejó clara su intención de reformar profundamente la sociedad boliviana bajo una democracia que no se base únicamente en que los ciudadanos vayan a las urnas cada cinco años y que no cuente con un "Gobierno paternalista", sino que atienda y recoja "propuestas".

Para lograr ese modelo, afirmó, era necesario nacionalizar los recursos energéticos, y aseguró que los resultados ya se están viendo: dijo que los ingresos por hidrocarburos en 2005 fueron de 300 millones de dólares y este año serán de 2.000 millones, que por primera vez desde 1960 Bolivia este año tendrá un superávit fiscal y en la balanza comercial, frente al déficit de 2005.

También consideró necesaria la creación de una Asamblea Constituyente porque "queremos hacer una profunda transformación democrática, pacífica, cultural... para crear el poder del pueblo. Que el soberano no sea la nobleza, ni la oligarquía, ni el clero. Que el soberano sea el pueblo, el poder del pueblo".

Admitió que la propuesta ha recibido críticas, pero las atribuyó a sectores "que no aceptan que un campesino indígena puede ser presidente, no lo pueden entender... no aceptan perder el poder político", pero aseguró que el proyecto "no es para vengarse con nadie". "No tenemos mentalidad vengativa, rencorosa. Ese no es el movimiento campesino", añadió.