3 de mayo de 2006

Bolivia.- Evo Morales aseguró a Moratinos que su voluntad "no es expulsar ni rechazar" a las empresas extranjeras

El ministro no encabezará la delegación técnico-política a La Paz, que fue una iniciativa del presidente boliviano

VILNIUS, 3 May. (Del enviado especial de EUROPA PRESS, Antonio Rodríguez) -

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, explicó hoy que en su conversación telefónica de anoche con el presidente boliviano, Evo Morales, éste último le aseguró que su voluntad no es expulsar ni rechazar" a las empresas extranjeras que operan en el sector de hidrocarburos, caso de la petrolera hispano-argentina Repsol YPF.

"Él mantiene la tesis que defendió (en enero) en Madrid de que el Gobierno boliviano desea ser patrón, es decir soberano, sobre sus recursos, pero que no excluye socios para la ejecución de lo que es política en materia económica y financiera. Volvió a reiterar que su voluntad no es expulsar ni rechazar la presencia de empresas extranjeras y lógicamente españolas", señaló el ministro a la prensa en el avión que le llevó de Madrid a Vilnius para participar en una conferencia regional sobre Europa del Este y Cáucaso.

En este sentido, el jefe de la Diplomacia subrayó que la voluntad del mandatario boliviano es "de establecer y mantener un diálogo" en este período de 180 días con las empresas de hidrocarburos extranjeras y, en particular con Repsol, "para encontrar una solución que sea satisfactoria a ambas partes". Por su parte, Moratinos transmitió a Morales "la firmeza y preocupación" con la que afronta el Ejecutivo español su anuncio de nacionalización de los yacimientos de hidrocarburos, aunque "al mismo tiempo" la voluntad de encontrar una solución. "De ahí que surgiese la propuesta del envío de una delegación técnico-política para evaluar el decreto y encontrar soluciones satisfactorias", precisó el ministro tras desvelar que esta iniciativa fue del propio presidente boliviano.

Esta misión de nivel político y técnico viajará en los próximos días, pero Moratinos hizo hincapié en que no será él quien la encabece, pese a lo indicado previamente por la Embajada boliviana en Madrid. Lo formarán responsables de los Ministerios de Exteriores, Comercio y Energía ya que son los Departamentos "que tienen que hablar" en este asunto. En paralelo, este equipo interministerial estará "en concertación" con los empresarios españoles, aunque reconoció que se está discutiendo aún cómo se formará la delegación final.

En cualquier caso, anunció que el objetivo español es que puedan abordar "un primer intercambio de opiniones y valoraciones" con las autoridades bolivianas antes de la Cumbre de UE-América Latina y Caribe que tendrá lugar en Viena los días 11 y 12 de este mes, por lo que la misión tendrá que celebrar sus reuniones en La Paz en el plazo máximo de una semana. Moratinos señaló que los miembros de esta delegación tendrá "plena interlocución" con miembros del Ejecutivo boliviano con el fin de que se les explique "el decreto, el margen de maniobra y en qué sector se puede trabajar" en el futuro tras la promulgación del decreto presidencial.

"PONER TODO EL ABANICO DE RELACIONES"

Preguntado por las consecuencias de las que se advirtió ayer al Gobierno boliviano, el ministro dejó claro que todavía no se está en ese escenario y que el fin de ello es "poner todo el abanico de nuestras relaciones" con Bolivia en este momento. "Lógicamente, una parte importante de nuestra presencia es inversora. Nuestras empresas españolas han apostado por el futuro de Bolivia, han invertido mucho dinero con una inversión estratégica, no coyuntural y lo que queremos es que también se tome en consideración lo que es una apuesta positiva de la empresa española", manifestó.

A su juicio, lo que tiene que hacer España es que se tome en consideración su "relación de cercanía, de historia y de futuro" que tiene con Bolivia y que se debe mantener en el futuro. "Vamos a ver, tal y como me trasladó el presidente Morales, que haya voluntad de mantener el diálogo y de tratar de reconducir lo que es la presencia de manera satisfactoria", insistió.

Moratinos reiteró que ante una situación "preocupante" como fue el anuncio de la nacionalización de todo el sector de hidrocarburos, el Gobierno español, "de manera inmediata, se puso a trabajar para reconducir esta nueva situación y defender al máximo los intereses de España y de los inversores españoles en Bolivia", manteniendo al mismo tiempo las "buenas relaciones" con Bolivia y el diálogo "para encontrar una solución que sea lo más satisfactoria posible dentro de la complejidad, dificultad y preocupación de la situación".

Por ello, destacó la "muy presente y muy intensa" gestión de contactos que se han hecho en estos últimos dos días con las autoridades bolivianas, así como la "concertación a nivel regional e internacional" para establecer toda una serie de actuaciones que puedan dar una "solución positiva" al anuncio de Morales. Entre dichos contactos, destacó el que ayer tuvo con su homólogo brasileño, Celso Amorim, junto con otros con las autoridades argentinas y esta misma mañana con la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, que "también quiere expresar su interés en encontrar soluciones para todos los intereses europeos.

No está en la agenda".

Por último, no descartó que en la cita de Viena de la próxima semana se produzca un encuentro bilateral entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y Evo Morales para abordar este asunto. "Todo está en el aire, en principio (el presidente boliviano) me dijo que iría a Viena", concluyó Moratinos.