27 de mayo de 2008

Bolivia.- El Gobierno boliviano presentará un informe ante la ONU sobre las protestas en Sucre

LA PAZ, 27 May. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Bolivia anunció ayer que presentará un informe ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre las supuestas agresiones que llevaron a cabo el pasado sábado varios manifestantes contra campesinos en la ciudad de Sucre, en el departamento de Chuquisaca, según informó la Agencia Bolivariana de Información.

El ministro de Asuntos Exteriores boliviano, David Choquehuanca, manifestó que ante esos hechos "inconcebibles" y que son una "vergüenza" para todo el pueblo boliviano, nadie puede quedarse callado. "Nosotros como Gobierno estamos en la obligación de elevar un informe a los organismos internacionales y lo vamos a hacer", aseveró el ministro.

El ultimo sábado más de una veintena de campesinos fueron tomados como rehenes y luego obligados a desnudarse y arrodillarse frente a la Casa de la Libertad, situada en la Plaza 25 de Mayo, de la ciudad de Sucre.

Momento antes, civiles agredieron a campesinos en el estadio Patria, lo que obligó al presidente boliviano, Evo Morales, a suspender su visita a Sucre, en donde tenía previsto entregar una serie de obras por el 199 aniversario del grito Libertario de América.

Los grupos de jóvenes también agredieron a la periodista de Radio Aclo Chuquisaca, Marianela Paco, quien responsabilizó de todo a la alcaldesa de Sucre, Aydeé Nava; al presidente del Comité Interinstitucional, Jaime Barrón; al presidente del Concejo Municipal, Fidel Herrera; y al funcionario del municipio sucrense, Tommy Durán.

MORALES REPUDIA LAS PROTESTAS

Morales, por su parte, repudió ayer a los grupos violentos que provocaron la revuelta Sucre, a quienes también acusó de pretender impedir las políticas que lleva adelante el Gobierno "por lograr la igualdad del pueblo boliviano".

"Hay grupos y familias que no quieren la igualdad del pueblo (...) hay grupos que se atreven a ofender a las Fuerzas Armadas", dijo el mandatario boliviano en su discurso de homenaje en el 187 aniversario del Regimiento Colorados de Bolivia.

En ese contexto, Morales pidió respeto para los soldados bolivianos y a la vez agradeció a éstos "por el servicio que realizan en provecho de la Patria". "Nuestro repudio a algunas familias que van ofendiendo a nuestros soldados", añadió.

Morales aprovechó para agradecer a las Fuerzas Armadas, en general, por su activa participación en las tareas que se llevan adelante "por materializar los cambios estructurales en el país, los que tienen el objetivo de lograr una sociedad con mayor igualdad y justicia".

Asimismo también anunció que el presupuesto diario para éstos se incrementará en un 50 por ciento. De este asunto, ningún Gobierno se ocupó desde 2003 y por eso pidió disculpas a la institución castrense.

EL CAMPO, "LASTIMADO Y OFENDIDO"

Además, el Gobierno exhortó ayer a la Federación de Campesinos de Chuquisaca y otros movimientos sociales descartar un posible cerco a la capital de la República, en protesta por las agresiones a los campesinos el pasado sábado.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, informó en conferencia de prensa, que el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, se encuentra en La Paz para tratar de persuadir a los sectores sociales, para que descarten esa medida ya que incluso amenazaron con dejar sin agua y energía eléctrica a Sucre.

Quintana manifestó que el sector campesino está muy "lastimado y ofendido" por las humillaciones a las que fueron sometidos algunos de ellos, el pasado sábado.

"Como Gobierno nos corresponde garantizar la seguridad y tranquilidad. Nuestro Viceministro está allá para tratar de impedir que se lleve adelante un cerco, que expresa ese sentimiento de malestar del sector campesino", indicó Quintana.

"Ojalá que (el cerco) no llegue a suceder", insistió Quintana a momento de invocar a aquellos "grupos de violentos de Sucre" a que recuperen la calma. Sostuvo que esos grupos violentos, ordenados por las autoridades de Sucre, están conduciendo al departamento al desastre y a una "catástrofe económica".