22 de abril de 2006

Bolivia.- El Gobierno de Morales asegura que no requiere un nuevo programa de ayuda financiera por parte del FMI

WASHINGTON, 22 Abr. (EP/AP) -

El Gobierno del presidente Evo Morales comunicó este viernes al Fondo Monetario Internacional (FMI) que no requiere un nuevo programa de ayuda financiera por parte de esta institución.

La economía boliviana creció un 4,0% el año pasado, la inflación fue menor del 5%, el déficit fiscal cayó al 2% del PBI, y la cuenta corriente externa registró un superávit del 2%.

"El panorama económico para 2006 es alentador", dijo la ministra argentina de Economía, Felisa Miceli, hablando ante el Comité Monetario y Financiero Internacional del FMI como portavoz de la delegación boliviana.

Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay conforman un grupo regional en el directorio ejecutivo del FMI y entre ellos se alternan la representación en las sesiones regulares y asambleas de gobernadores como la que tiene lugar este fin de semana en Washington.

El acuerdo de contingencia entre Bolivia y el FMI terminó el marzo de 2006 y ahora el país "no requiere de un nuevo programa con el Fondo dado el actual rendimiento y panorama de la economía boliviana", aseguró el Gobierno de Morales a través de Micheli.

Firmado inicialmente en abril de 2003 por 120 millones de dólares, el acuerdo tuvo dificultades de implementación debido a que los gobiernos de la época en La Paz no pudieron adecuar sus políticas internas a las sugerencias del Fondo, particularmente en el campo del déficit fiscal.

El programa, pese a ello, fue extendido y aumentado en cuatro oportunidades hasta llegar al monto de 240 millones de dólares, el total de la cuota boliviana con el Fondo. A pesar de los cambios políticos, Bolivia concluyó el año 2005 con estabilidad macroeconómica, dijo Miceli.

Para diciembre, el Gobierno de Morales calcula un 4,5% de crecimiento económico, inflación por debajo del año pasado y déficit fiscal del 3,0% del PBI.

Informó que esa meta de crecimiento será lograda en gran parte por las inversiones en minería, mayor capacidad de utilización del sector de hidrocarburos y crecimiento de las exportaciones, y que se planea combatir la inflación con una política fiscal prudente y ajustes monetarios.

En marzo, el Banco Mundial informó al gobierno boliviano la condonación de 1.500 millones de dólares de su deuda de casi 5.000 millones de dólares. Morales dijo que esos recursos irían a programas sociales.