4 de mayo de 2006

Bolivia.- Iglesias (SEGIB) dice que "la única alternativa" es negociar pero con "reglas claras y seguridad jurídica"

Espera que la Cumbre de Viena sirva para solucionar la salida de Venezuela de la CAN, la crisis del Mercosur y la nacionalización

MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) -

El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, aseguró hoy desde Bilbao que "sentarse a la mesa" para negociar es "la única alternativa" que tienen gobiernos y empresas para buscar soluciones a la nueva situación creada en Bolivia tras la nacionalización de los hidrocarburos decretada este lunes por el presidente Evo Morales.

"Sentándose a la mesa, es la única alternativa. Bolivia necesita inversiones, necesita tecnología y los países, sobre todo los vecinos, necesitan los hidrocarburos. Hay que buscar un punto de encuentro y este lo tienen que dar las reglas claras de seguridad jurídica y al mismo tiempo una utilidad razonable", declaró Iglesias en una entrevista concedida a RNE y recogida por Europa Press.

El secretario iberoamericano señaló que un foro adecuado para el diálogo sobre la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia será la reunión que celebrarán hoy sobre las 10.00 hora local (15.00 hora española) en Puerto Iguazú (Argentina) los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; Argentina, Néstor Kirchner; Brasil, Luis Ignacio 'Lula' da Silva y Evo Morales.

Según Iglesias, en Puerto Iguazú se reunirán compradores como Argentina y Brasil con líderes de países como Bolivia y Venezuela, poseedores de los recursos. "La conversación es lo único que cabe y sigo siendo prudentemente esperanzado porque tiene que haber un punto de encuentro, porque hay intereses muy compartidos", consideró.

Otro de los encuentros que, a juicio de Iglesias, podrá ser aprovechados para dialogar sobre la nacionalización del gas y el petróleo boliviano será la Cumbre UE-América Latina-Caribe, que se celebrará en Viena entre los próximos días 11 y 12 de mayo, donde el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, podría reunirse con su homólogo boliviano, una cita aún por confirmar.

LA CUMBRE DE VIENA

El encuentro de Viena se desarrollará "en una fecha afortunada", según el secretario iberoamericano, ya que coincide con la necesidad de que los presidentes traten de solucionar, en encuentros privados, los diferentes problemas que "están sobre la mesa", como la propia nacionalización, la salida de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) o la crisis del Mercosur, entre otros.

"Estamos enfrentando crisis internas serias en comunidades como la CAN o el Mercosur, en general existe cierta insatisfacción porque las esperanzas de 30 años no están siendo realizadas", reconoció Iglesias que se mostró "bastante preocupado" por las crisis que viven los distintos sistemas de integración en la región aunque, no obstante, aseveró que sigue "creyendo en la integración de Latinoamérica".

Iglesias reconoció que la salida de Venezuela de la CAN "crea un hecho nuevo, porque siempre se negoció con Venezuela", el eventual Tratado de Libre Comercio (TLC) del bloque con la Unión Europea, por lo que vaticina que esta nueva situación supondrá "una demora" del inicio de la negociación del acuerdo.

Resaltó por otra parte la importancia de que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, asista a la reunión de Viena y tenga previsto también acudir a Montevideo, donde se celebrará a principios de noviembre la XVI Cumbre Iberoamericana. A su juicio, la presencia de Annan beneficia a la relación entre Latinoamérica y la UE, que "a veces está demasiado preocupada por sus propios problemas y no mira a Latinoamérica", que es "una realidad política que tiene que atender".

"IMPACIENCIA" EN LATINOAMERICA

Sobre la próxima Cumbre de Montevideo, cuyo tema central será el problema de la migración, Iglesias aseguró que el objetivo es el de que este encuentro sea un "punto de avanzada" para que, desde latinoamérica y para todo el mundo, "se humanice el tema de la emigración, se ponga en marcha un proceso más humanizado" para enfrentar el tema.

Respecto a la posibilidad de que Bolivia pase con la nacionalización a formar parte del eje conformado por Cuba y Venezuela en la región, Iglesias optó por llamar a la prudencia "en crear estos ejes automáticos".

"Creo que hay ciertamente problemas en la región, que tienen que ver con la fatiga de la gente, con la falta de soluciones efectivas para las grandes mayorías, lo que genera un nerviosismo y una impaciencia que vemos hoy y por tanto, una presión sobre los cuerpos políticos, eso es lo que está arriba de la mesa", analizó.

"Al mismo tiempo --prosiguió-- tenemos que consolidar la democracia y abrir oportunidades para que las cosas comiencen a funcionar un poco más rápido". "Yo soy un poco más optimista porque, a pesar de todas esos incidentes, seguimos teniendo instituciones, funcionamiento de la democracia, de manera que, en ese terreno, nos vamos a poder ir entendiendo", concluyó.