2 de octubre de 2011

Bolivia.- Morales acusa a los indígenas de tener fines políticos y de pretender influir en las elecciones judiciales

LA PAZ, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha criticado la marcha indígena por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) por tratar de influir en las elecciones judiciales del 16 de octubre.

Morales ha retado a los indígenas a que pidan un referéndum revocatorio contra él, en unas declaraciones realizadas durante un acto de homenaje por el 70º aniversario de la fundación de la ciudad de Tacopaya, un bastión oficialista.

Por su parte, los indígenas han negado reiteradamente tener otra meta que no sea cancelar la construcción de una carretera por el TIPNIS. El dirigente indígena Fernando Vargas ha asegurado que la acusación del presidente no tiene base alguna y ha sostenido que la marcha tiene es una plataforma de lucha por la defensa del medio ambiente y los recursos naturales. "Nuestra intención no es perjudicar las elecciones", ha agregado. En cambio, Morales ha cuestionado la finalidad de la marcha y ha acusado a sus líderes de tener fines políticos.

No obstante, las bases del Movimiento al Socialismo (MAS) han comenzado a movilizarse para defender la actuación del Gobierno en un total de tres ciudades bolivianas. En la capital, campesinos han protagonizado una marcha a favor de Morales, según ha informado el diario boliviano 'La Razón'. A su paso, han sido objeto de insultos y burlas por parte de algunos viandantes e, incluso, alguno de los manifestantes han llegado a ser agredidos.

Los partidarios de Morales han confirmado que el 12 de octubre se concentrarán en Patacamaya para partir con dirección a La Paz en pos del presidente, emulando así la iniciativa indígena, cuya marcha está previsto que también llegue ese mismo día a la capital.

Los indígenas iniciaron el 15 de agosto en Trinidad una marcha con destino a La Paz. La Policía intervino con violencia en el campamento de los activistas el pasado 25 de septiembre, a quienes propinaron continuos golpes, maniataron y amordazaron.

Estos hechos desataron una ola de críticas. En las ciudades de las regiones opositoras a Morales, Beni y Pando, se declaró un paro cívico, mientras que la Central Obrera Boliviana (COB) anunció un paro movilizado que se cumplió el pasado miércoles.