21 de mayo de 2007

Bolivia.- Morales califica al Poder Judicial como "el más corrupto" y pide sancionar a los jueces implicados en delitos

LA PAZ, 21 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Bolivia, Evo Morales, calificó al Poder Judicial como "el más corrupto" del país y pidió aplicarle la ley a los "más de mil" magistrados que estén implicados en hechos delictivos. Según indicó, de los 1.500 de casos de corrupción que se han denunciado, sólo el cinco por ciento ha sido resueltos pero sin "sanciones de peso".

"En una investigación encontramos denuncias sobre los miembros del Poder Judicial, más de mil están envueltos en temas de corrupción", afirmó Morales durante un evento en Cochabamba, al referirse a una encuesta realizada por el Estado que señala que el 70 por ciento de la población piensa que la institución boliviana más corrupta es la judicial.

Así, comentó que la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en un estudio realizado demostró que este poder público "se roba" unos 300 millones de dólares al año (222,7 millones de euros).

Por otro lado, el mandatario boliviano criticó los retardos que mantienen los tribunales por "intereses mezquinos" de los partidos opositores que "obstaculizan" la designación de "autoridades idóneas" en el Congreso que administren de forma "transparente" el sistema judicial.

"De tantas detenciones, de muchos casos, cada año apenas se han juzgado como 30 por ciento, el 70 por ciento se queda así, sin nada (...) Ahí está la retardación de justicia, el 70 por ciento se duerme ahí, en la justicia boliviana", dijo.

Morales atribuyó la responsabilidad de esta situación a los partidos que gobernaron en períodos anteriores, porque en todo momento se comprometieron a reformar las bases de este Poder sin tener resultados concretos. "Desde el año 1989 hasta el 2005 habían gastado en la reforma judicial para mejorar la justicia boliviana 36 millones de dólares (26,7 millones de euros) sin lograr a la final nada beneficioso", destacó.

En este sentido, aclaró que su cuestionamiento no es hacia la institución en sí, sino hacia las personas que actualmente manejan la justicia en el país, haciendo especial énfasis en los miembros del Tribunal Constitucional por su "accionar injusto" ante la suspensión por decreto de cuatro magistrados que fueron nombrados por Morales hace algunos meses.

"Nunca hemos planteado (el cierre del Tribunal Constitucional) porque respetamos las instituciones, otra cosa son las personas que administran la justicia boliviana, están equivocadas, así como los partidos de oposición en la parte jurídica", manifestó en declaraciones a la prensa.