12 de septiembre de 2011

Bolivia.-Morales celebra la decisión de enjuiciar a dos expresidentes por impulsar la privatización de los hidrocarburos

LA PAZ, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Bolivia, Evo Morales, celebró la decisión de enjuiciar a los exmandatarios Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003) y Jorge Quiroga Ramírez (2001-2002) por haber impulsado un proceso de privatización de hidrocarburos que supuestamente provocó daños al desarrollo de esa nación.

La Asamblea Nacional de Bolivia (Parlamento) --con el voto de más de dos tercios de sus 166 miembros-- autorizó el pasado sábado a la Corte Suprema de Justicia a investigar y procesar a los dos exgobernantes por haber violado la Constitución al otorgar a empresas extranjeras contratos de explotación de recursos naturales sin contar con el visto bueno de los diputados.

Morales, un líder indígena crítico del capitalismo, aplaudió el domingo esta decisión en un acto público celebrado en la localidad de Chimoré, en el departamento de Cochabamba (centro), en el que volvió a arremeter contra los gobiernos anteriores que, según él, antepusieron los intereses extranjeros por encima del bienestar nacional.

"Por culpa de la mal llamada capitalización, Bolivia fue enajenada a las empresas trasnacionales por los gobiernos neoliberales, lo que provocó un grave perjuicio al desarrollo", aseguró el mandatario.

Esa supuesta capitalización fue más bien "una descapitalización porque las empresas extranjeras utilizaron las riquezas naturales en su propio beneficio y no los de la nación", agregó Morales.

Sánchez de Lozada y Quiroga serán enjuiciados junto a tres exministros que también estarían involucrados en la concesión irregular de 53 contratos entre los años 1996 y 2002, los cuales entregaban a las multinacionales la propiedad de hidrocarburos como el gas y el petróleo, las principales fuentes de producción de Bolivia.

Entre las empresas firmantes se encuentran Repsol, la brasileña Petrobras, la francesa Total y la británica BG. Cuando Morales asumió el poder en 2006 ordenó anular todos esos convenios y obligó a las compañías extranjeras convertirse en operadoras asociadas a la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Durante ese tiempo, Bolivia recibía unos 220 millones de dólares anuales (161 millones de euros) por la producción de hidrocarburos, cifra que se multiplicó a partir de 2006 con el nuevo plan de nacionalización de recursos naturales puesto en marcha por el gobierno socialista, aseguró el mandatario.

Según Morales, desde enero de 2006 los ingresos por la explotación de gas y petróleo han alcanzado los 3.600 millones de dólares (2.646 millones de euros) anuales, lo que ha permitido que las reservas internacionales crezcan desde los 1.700 millones de dólares (1.249 millones de euros) hasta los 11.000 millones de dólares (8.087 millones de euros).