7 de octubre de 2006

Bolivia.-Morales planea recuperar los yacimientos privados tras los enfrentamientos que han provocado más de 15 muertos

LA PAZ, 7 Oct. (EP/AP) -

El presidente Evo Morales anunció el sábado que buscará que el Estado recupere de manos privadas los yacimientos donde no haya inversiones, al defenderse de los ataques que ha recibido por no haber frenado a tiempo los enfrentamientos entre mineros que dejaron al menos 16 muertos y 81 heridos.

Las "concesiones mineras donde no se ha invertido, tienen que volver a manos del Estado boliviano", dijo Morales en una concentración de campesinos cocaleros del Chapare, en el centro de Bolivia.

El mandatario admitió que el jueves y viernes fueron los peores momentos de su Gobierno, que comenzó en enero, pero explicó que al mismo tiempo que desarrollaba el conflicto minero en Huanuni, él se dedicaba a ver la instalación de radioemisoras comunales para los cultivadores de coca.

"Mi peor día en ocho meses de Gobierno ha sido ayer, anteayer", indicó Morales.

En Bolivia, ha crecido la indignación por la aparente negligencia del Gobierno a la hora de detener el conflicto minero, sobre todo al conocerse versiones de que el Ejecutivo sabía de la inminencia de los enfrentamientos, pero no hizo nada para evitarlos.

La molestia se atizó más aún cuando la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, declaró que la "pacificación" alcanzada el viernes en el centro minero de Huanuni, a 280 kilómetros al sureste de La Paz, fue obra del Ejecutivo, pese a que dirigentes locales destacaron la mediación del obispo católico Cristóbal Bialasik.

Morales admitió alguna responsabilidad el viernes en la noche, cuando de forma sorpresiva destituyó al ministro de Minería, Wálter Villarroel, y en su lugar nombró al minero José Dalence, en un acto en el que pidió comprensión hacia la "inexperiencia" de su gobierno.

También aprovechó la oportunidad para denunciar una "conspiración" contra su administración, esta vez de los mineros.

Las intensas gestiones de Bialasik permitieron que los mineros agrupados en cooperativas privadas firmaran una frágil tregua con los trabajadores de la Corporación estatal Minera de Bolivia, propietaria del cerro Posokoni, el yacimiento más rico de estaño del país.

Los duros enfrentamientos estallaron el jueves pasado, cuando los cooperativistas intentaron apoderarse de Posokoni, pese a que ya trabajaban en su superficie con autorización del gobierno. Ellos atacaron con dinamita y disparos de armas de fuego a los mineros estatales, quienes repelieron la agresión con igual violencia.