10 de enero de 2006

Bolivia.- Saramago defiende el "histórico" jersey de Morales frente a la "soberbia estúpida de los pueblos civilizados"

El escritor considera que la emergencia de los pueblos indígenas "no tiene porqué ser con gobiernos indigenistas sino democráticos"

MADRID, 10 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Premio Nóbel de Literatura José Saramago defendió hoy en Madrid el "histórico" jersey de rayas que el presidente electo de Bolivia, Evo Morales, llevó durante su reunión en España con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero y en su audiencia con el Rey, asegurando que la polémica suscitada por la vestimenta del líder cocalero se debe a la "soberbia estúpida de los pueblos civilizados".

Saramago realizó estas declaraciones en el acto celebrado hoy en el Círculo de Bellas Artes en apoyo a la candidata oficialista a la Presidencia de Chile, Michelle Bachelet, quien se enfrentará este domingo en segunda vuelta al candidato de derechas Sebastián Piñera.

Para el escritor portugués, las críticas contra el líder indígena por prescindir del traje y la corbata es similar a la que suscitó en 1982 el escritor Gabriel García Márquez cuando decidiera recoger su Premio Nóbel de Literatura ataviado con el traje típico del campesino colombiano. "En aquella ocasión --recordó-- un periodista dijo que García Márquez había asistido (a la recogida del galardón) de pijama".

El Premio Nóbel aseguró que no ve la diferencia entre llevar traje o jersey, ya que ambas son prendas "para cubrir el cuerpo, que nada tienen que ver con lo que cada uno tiene en la cabeza". No obstante, apuntó que, si Bachellet consigue llegar este domingo a la Presidencia de Chile, "no irá con jersey, sino con traje".

Respecto a esta apreciación también se manifestó el secretario general de CiU y líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, quien añadió que, a su juicio, sí hay diferencia entre el traje de corbata y el jersey, "que es más cómodo el jersey".

BACHELLET PRESIDENTE

Saramago consideró que la aparición de Evo Morales, el primer presidente indígena electo en Bolivia, es "una consecuencia de los múltiples movimientos que se están produciendo en Latinoamérica" 500 años después de que los europeos que llegaron al continente Americano "les robáramos sus tierras".

"Los indígenas, 500 años después, se ponen en pie ahora con más fuerza, con lo que impiden decir que es un espejismo (...) la aparición de Evo Morales es una consecuencia de los movimientos que se están produciendo en Latinoamérica", reflexionó Saramago, aseverando que el futuro de la región "depende de la emergencia de los pueblos indígenas". Los indígenas "ocuparán ahora su lugar" porque "la tierra es de ellos, nosotros se la robamos", añadió.

También en el acto, el escritor brindó su apoyo a la candidata oficialista para la Presidencia de Chile, quien no es "ni Chávez (Hugo, presidente de Venezuela) ni Morales" y cuya eventual victoria electoral, agregó, "no ayudará ni tiene por qué ayudar a ciertos movimientos internos más o menos revolucionarios".

El Premio Nóbel aseguró que el documento que firmaron personalidades de la política y la cultura española a favor de Bachelet es "directo" pero "respetuoso en fondo y forma". Además, deja "claro" que, "en el ámbito de la transformación que está viviendo Latinoamérica, la emergencia de los pueblos indígenas no tiene porqué ser con gobiernos indigenistas sino democráticos".

Al acto acudieron, además de Saramago, firmantes del documento como el secretario general de CiU y líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida; la ex ministra socialista de Cultura Carmen Alborch, la eurodiputada y presidenta del Movimiento por la Paz y la Libertad, Francisca Sauquillo y la directora de la Biblioteca Nacional, la escritora Rosa Regás.

Entre los que faltaron al acto pero rubricaron el texto se cuentan el ex presidente Felipe González; la secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Trinidad Jiménez; las escritoras Almudena Grandes o Rosa Montero; el secretario general de UGT, Cándido Méndez; los cantantes Ana Belén, Joan Manuel Serrat, Miguel Bosé o Victor Manuel, y los rectores de las Universidades Complutense y Autónoma de Madrid, Carlos III, de Alcalá y Salamanca.