24 de julio de 2013

Bolivia.- La UE recuerda la importancia de gestionar polémicas como veto al vuelo de Morales sin dañar relaciones

Defiende derecho de países de rechazar acceso a su espacio aéreo y pide gestionar diferencias "ocasionales" de forma "madura y responsable"

BRUSELAS, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Unión Europea está al tanto de la decisión del pasado 12 de julio de los líderes de los miembros del Mercado Común del Sur (Mercosur) de convocar a los embajadores de España, Francia, Italia y Portugal y de llamar a consultas a sus representantes en estos países en protesta por su bloqueo al avión del presidente boliviano, Evo Morales, pero ha recordado la importancia de "evitar dañar la relación entre las dos regiones en un sentido más amplio".

La aeronave de Morales tuvo que aterrizar de emergencia en el aeropuerto de Viena el martes 2 de julio después de que Francia, Italia y Portugal no dieran permiso para que su avión sobrevolara su espacio aéreo, aparentemente por la sospecha de que el extécnico de la CIA Edward Snowden, que ha revelado los programas de espionaje de Estados Unidos, se encontraba a bordo del aparato.

El Gobierno de España ha manifestado en varias ocasiones que nunca denegó el permiso de vuelo al avión de Morales, aunque las autoridades bolivianas han denunciado que el embajador de España en Viena pretendía entrar en el avión del presidente para cerciorarse de que Snowden no iba en su interior, algo que también ha rechazado el Ejecutivo español.

"Somos conscientes de la decisión de los líderes del Mercosur de convocar a los embajadores de España, Francia, Italia y Portugal a sus capitales y al mismo tiempo de llamar a consultas a sus embajadores en estos países", ha explicado Maja Kocijancic, portavoz de la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton.

La portavoz ha defendido que en una relación "tan amplia" como la que mantiene la UE con Latinoamérica "diferencias ocasionales pueden aparecer" y "lo importante es garantizar que se gestionan de forma madura y responsable".

"En el pasado, cuando han aparecido cuestiones bilaterales ocasionales de preocupación en relación a la acción de un país u otro, en el lado de la UE siempre hemos hecho esfuerzos para mantenerlas en perspectiva y gestionarlas de una manera que se evite dañar la relación birregional más amplia", ha subrayado Kocijancic.

"Esto no es para minimizar ninguna cuestión. Pero cuando algo es claramente una cuestión bilateral vinculada al comportamiento de un país u otro, no debe vincularse a la relación birregional en un sentido más amplio", ha recalcado la portavoz, que ha recordado que según la Convención de Chicago de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de 1944 "cualquier país tiene el derecho de rechazar el acceso a su espacio aéreo".

"Es una competencia de cada Estados miembro individual de la UE", ha insistido la portavoz, que ha recordado que la normativa sobre el Cielo Único Europeo también "reconoce la responsabilidad nacional de derechos de sobrevuelo de acuerdo con los acuerdos internacionales en este ámbito".

La portavoz de Ashton ha recordado que la relación entre la UE y Latinoamérica "se ha construido de forma cuidadosa a lo largo del tiempo y trae beneficios a ambas partes" como demuestra el amplio plan de acción que cubre la cooperación bilateral en "una multitud de cuestiones de interés mutuo" como ciencia y tecnología, medio ambiente, inmigración, educación y lucha contra las drogas y el hecho de que las partes celebran regularmente desde 1999 cumbres bilaterales, la última de ellas en enero en Santiago de Chile.

Kocijancic ha defendido que ambas partes mantiene relaciones "cercanas, amistosas y mutuamente beneficiosas" y que "la UE y América Latina cooperan estrechamente en muchas cuestiones políticas y económicas, a nivel regional y multilateral".

"Las relaciones están basadas en valores e historia compartidas y un alto grado de interdependencia económica", ha apostillado, recordando que la UE es el mayor inversión extranjero directo en Latinoamérica (43% del total) y es el segundo mayor socio comercial de la región. La UE negocia además un acuerdo de libre comercio con Mercosur.

"Generalmente compartimos posiciones muy similares en cambio climático, Derechos Humanos, gobernanza económica global y nos necesitamos para avanzar en nuestros respectivos objetivos", ha recalcado.