2 de agosto de 2006

Bolivia.- De la Vega pedirá hoy a Evo Morales un acuerdo que respete los intereses de las empresas españolas

También asistirá a la firma de un acuerdo de cooperación con Bolivia para el periodo 2006-2008

BOGOTÁ, 2 Ago. (Del enviado especial de EUROPA PRESS, Paulino Guerra) -

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de la presidencia, María Teresa Fernández de la Vega, se entrevistará hoy en La Paz con el presidente boliviano, Evo Morales, al que transmitirá el deseo del Ejecutivo español de que el proceso de nacionalización de hidrocarburos iniciado por el país andino se cierre con un acuerdo y una solución que respete los intereses de las empresas españolas y sea beneficioso para el Gobierno boliviano. Durante su visita, la vicepresidenta, que mantendrá un encuentro con los empresarios españoles en el país previo a la entrevista con Morales, asistirá también a la firma del acta de la Comisión Mixta de Cooperación.

Bolivia será el segundo país que la vicepresidenta visita dentro de la gira por cuatro países iberoamericanos y que dio comienzo el sábado en Cartagena de Indias (Colombia). Aunque la negociación con el Estado boliviano lo realizan las empresas españolas, De la Vega intentará ayudar a que la solución final no sea perjudicial para sus intereses, especialmente Repsol, afectada de lleno por el Decreto de Nacionalización de los Hidrocarburos del 1 de mayo.

El Gobierno español está en contacto con los directivos de Repsol para conocer la marcha de las negociaciones, que según le ha trasladado Antonio Brufau, presidente de esta compañía, a la vicepresidenta primera, no van mal pero son muy lentas y complejas. Según De la Vega, a pesar de estos incidentes, las relaciones entre España y Bolivia no son malas, más allá de que en algún momento se hayan generado algunas polémicas como en el caso de los hidrocarburos.

ACUERDO DE COOPERACIÓN

Tras la entrevista con Evo Morales la vicepresidenta tiene previsto asistir a la firma del acta de la Comisión Mixta de Cooperación, documento que recoge las prioridades de la cooperación española para el periodo 2006-2008 en ese país. Con la rúbrica del texto se dan también por superadas las tensiones que se produjeron el pasado mes de mayo cuando Morales anunció las nacionalizaciones.

El pasado 10 de junio el Gobierno de Zapatero decidió paralizar las conversaciones que venía manteniendo con el Ejecutivo boliviano para cerrar un nuevo acuerdo de cooperación, a la espera de que terminaran en octubre las negociaciones entre La Paz y las empresas extranjeras incluida la hispano-argentina Repsol YPF.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, había anunciado el 4 de enero al entonces presidente electo Evo Morales, su compromiso político de condonar una parte sustancial de los 100 millones de euros de deuda externa que tiene Bolivia con España e incrementar este año a más de 60 millones de euros la ayuda oficial al desarrollo destinada a este país andino.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, aseguró meses después que los gobiernos de España y Bolivia negociaban desde mediados de marzo un acuerdo bilateral de cooperación que desembocaría en la firma de un memorandum de entendimiento entre ambos países, acuerdo que se aprobará ahora durante la visita de la vicepresidenta.

La paralización de las negociaciones se conoció poco después de que Morales decretara la nacionalización de los hidrocarburos el 1 de mayo ofreciendo a las empresas extranjeras presentes en el país andino un plazo de 180 días para negociar las nuevas condiciones de su presencia en Bolivia. Dentro de ese plazo La Paz anunció también una auditoría a dichas compañías durante un máximo de tres meses.

Sin embargo, el inicio de las citadas auditorías, que según La Paz servirá para destapar 'las cajas negras' de las empresas, se atrasó hasta el pasado 18 de julio cuando Morales puso en marcha el proceso para determinar cuanto invirtieron los costes de producción y cuanto reciben de rentabilidad con el objetivo declarado de dar mayor transparencia a las inversiones extranjeras.