7 de agosto de 2009

Bombas contra chiítas dejan 36 muertos en Irak

Por Jamal al-Badrani

MOSUL, Irak (Reuters/EP) - Un suicida con coche bomba causó la muerte de 30 personas que abandonaban una mezquita chiíta al norte de la volátil ciudad de Mosul el viernes, dijo la policía iraquí, mientras que una serie de explosiones en la capital dejaron seis peregrinos chiítas fallecidos.

La policía dijo que 88 personas resultaron heridas en el ataque suicida, uno de los tantos atentados de las últimas semanas contra reuniones religiosas de los chiítas.

Hace una semana, una serie de explosiones afuera de mezquitas chiítas en Bagdad causaron la muerte a 31 personas. Los encuentros religiosos chiítas son blanco frecuente de islamistas sunitas como Al Qaeda, que los consideran herejes.

"Estaba en casa cuando sucedió la explosión. Me fui a la mezquita a buscar a mi padre entre las ruinas, lo encontré gravemente herido y lo llevé al hospital, pero murió", comentó llorando Khalil Qasim, de 19 años.

Las autoridades de Mosul pidieron a los ciudadanos que donaran sangre y vehículos de construcción para levantar los escombros que mantienen atrapadas a las víctimas del ataque, que sucedió en Shreikhan, una localidad chiíta turca al norte de Mosul, a 390 kilómetros al norte de Bagdad.

La violencia en Irak ha disminuido en los últimos 18 meses, pero persiste en Mosul y otras zonas. Los insurgentes han logrado esconderse en remotas áreas alrededor de Mosul, y explotan las divisiones entre los árabes y kurdos del lugar.

Se registran bombardeos y disparos casi a diario en Mosul.

En Bagdad, bombas al costado del camino explotaron cuando minibuses que llevaban a chiítas a su hogar tras un día de peregrinaje pasaban por el lugar.

Dos bombas al costado del camino impactaron a dos minibuses en incidentes separados en el distrito chiíta Ciudad Sadr de Bagdad, mientras que otra afectó a un vehículo en el este de la ciudad, causando la muerte a seis personas e hiriendo a 24 en total.

Cientos de miles de peregrinos chiítas se trasladaron el jueves a la ciudad sagrada de Kerbala para conmemorar el nacimiento del imán Mohamed al-Mehdi, una reverenciada figura que los chiítas creen que desapareció hace siglos y volverá para traer la paz a la tierra.

Es la segunda gran celebración religiosa en Irak desde el retiro de las tropas de combate estadounidenses de los centros urbanos del país el 30 de junio, que dejó a las fuerzas iraquíes el rol principal de mantener la seguridad.

Los ataques insurgentes aún siembran dudas sobre la capacidad de las fuerzas de seguridad iraquíes de desempeñarse sin ayuda.