22 de junio de 2013

Unas 100.000 personas protestan en 77 ciudades para exigir al Gobierno más inversión en Educación y Sanidad

Unas 100.000 personas protestan en 77 ciudades para exigir al Gobierno más inversión en Educación y Sanidad
REUTERS

BRASILIA, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de 100.000 personas se han manifestado este viernes en 77 ciudades brasileñas contra el Gobierno presidido por Dilma Rousseff, tras dos semanas de intensas movilizaciones, para exigir más inversión en Educación y Sanidad. De nuevo se han vivido violentos disturbios y fuertes enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía brasileña.

Doce capitales estatales y 65 ciudades han sido escenario de protestas contra el Ejecutivo. Una de las más multitudinaria, según los datos facilitados por la Policía brasileña, se ha celebrado en la ciudad de Fortaleza, capital del estado de Caerá (noreste).

Allí hasta 30.000 personas han salido a las calles para demandar mejores servicios públicos. La marcha ha concluido en altercados entre los manifestantes, que han lanzado piedras y petardos, y las fuerzas de seguridad, que han respondido disparando pelotas de goma. Siete personas, cuatro de ellas menores, han sido arrestadas.

En Río de Janeiro, donde hasta ahora se han registrado los choques más violentos, la Policía ha arrestado a once personas, siete de ellos menores de edad, durante los disturbios que se han producido en una manifestación celebrada en el barrio de Barra da Tijuca, en el oeste de la ciudad. En otra protesta en el centro de Río de Janeiro, un grupo de personas que participaban en una marcha secundada por más de 400 personas han prendido fuego a un concesionario de coches.

Escenas similares se han producido en la ciudad de Curitiba, la capital del estado de Paraná (sur), donde se han repetido los enfrentamientos ante la sede del gobierno local apenas 24 horas después de los últimos disturbios que dejaron decenas de heridos y varios detenidos. En esta ocasión, otro grupo de jóvenes ha intentado irrumpir en la sede del Poder Judicial brasileño y prender fuego a una estación de transporte público. Unas 15.000 personas han participado en la protesta.

En el estado de Sao Paulo, una jornada más, miles de personas han bloqueado las principales vías de acceso a más de una decena de municipios. Los manifestantes también han cerrado el paso en varias autopistas del estado de Río Grande do Sul (sur). Unas 10.000 personas han secundado una protesta en Caixas do Sul que ha concluido con disturbios. La Policía ha detenido a al menos una persona por lanzar bombetas contra los agentes.

Los manifestantes en la ciudad de Teresina, en el estado de Piauí (noreste), también han lanzado cócteles molotov y piedras contra las fuerzas de seguridad que guarnecían la sede del gobierno, el Palacio Karnak. El comandante de la Policía Militar, Alberto Meneses, ha declarado al diario brasileño 'Folha' que los agentes han grabado los enfrentamientos para identificar a los agresores y arrestarles posteriormente.

En Campo Grande, capital del estado de Mato Grosso Sul (oeste), una turba ha tratado de invadir la Cámara Municipal al término de una protesta a la que han concurrido un millar de personas. Los choques han empezado cuando un grupo de los manifestantes han lanzado piedras contra el edificio y han tratado de romper el cordón policial. La Policía Militar ha aplacado el avance de los manifestantes con gas lacrimógeno.

Por último, en la capital de Minas Gerais, Belo Horizonte, se han producido actos de vandalismo aislados en el centro de la ciudad y numerosas carreteras, entre ellas la que conecta el centro de la capital con la zona metropolitana, han quedado bloqueadas por los manifestantes, que han reclamado al gobierno local la mejora del sistema de transporte de la localidad.

No hay una cifra definitiva de heridos, de acuerdo con los medios locales, aunque no se han registrado víctimas mortales. Hasta el momento, dos personas han perdido la vida en las dos semanas de protestas que recorren Brasil a raíz de la subida del precio del transporte público en Río de Janeiro y Sao Paulo.