9 de octubre de 2015

La Fiscalía de Brasil confirma que Eduardo Cunha tiene cuentas en Suiza y la oposición pedirá su destitución

BRASILIA, 9 Oct. (Reuters/EP) -

La Fiscalía General de Brasil ha confirmado este jueves que el presidente de la Cámara de los Diputados, Eduardo Cunha (Partido del Movimiento Democrático de Brasil, PMDB), posee cuentas bancarias no declaradas en Suiza, profundizando en un escándalo de sobornos a políticos importantes del país que involucra también a ejecutivos de la estatal Petrobras.

Las autoridades fiscales han decidido congelar los activos de Cunha tras enviar la información sobre las cuentas a Chico Alencar, líder del partido izquierdista PSOL, que había pedido profundizar en la investigación sobre actividades ilegales y que ha anunciado que ahora pedirá la destitución del jefe de la Cámara.

Cunha, que ha sido acusado de corrupción por supuestamente haber recibido 5 millones de dólares en sobornos como parte de las prácticas ilícitas dentro de Petrobras, había negado tener cuentas en Suiza durante una audiencia en el Congreso sobre la vasta red de corrupción.

Alencar y otros legisladores tienen planes de pedir al consejo de ética de la Cámara baja que examine el caso la semana próxima y decida sobre la posible destitución de Cunha por mentir sobre las cuentas.

"Todos los partidos que se han mantenido en silencio sobre este tema tendrán que tomar una posición en la comisión de ética", ha señalado Alencar a periodistas, mostrando el documento enviado por la Fiscalía General.

Tercero en línea para la sucesión presidencial, Cunha es una figura clave en la crisis política de Brasil porque puede decidir en torno a procesos de impugnación o juicios políticos contra la presidenta Dilma Rousseff, algo que buscan sus opositores.

El diario 'O Globo' avanzó este mismo jueves que las cuentas de Cunha en el banco Julius Baer contenían 9,6 millones de reales (2,4 millones de dólares), un dinero que presuntamente procede de la trama corrupta de Petrobras.

Consultado por el asunto, Cunha --un dirigente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño que rompió relaciones con el gobierno de Rousseff en julio--, ha indicado que no había tenido acceso al documento entregado al PSOL y ha sugerido que responderá a las acusaciones cuando se vea obligado a defenderse.