1 de abril de 2007

Brasil.- Lula lamenta que los controladores aéreos se sobrepasasen de forma "inadmisible" en su huelga

RIO DE JANEIRO, 1 Abr. (EP/AP) -

El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, lamentó este sábado que los controladores de tráfico aéreo --que han permanecido en huelga durante un día--, se sobrepasasen en sus acciones de protesta al paralizar los vuelos en todo el país .

Lula, que se dio a conocer como dirigente sindical contrario a la dictadura vigente entre 1964 y 1985, calificó de "inadmisible" el que los controladores provocasen un caos que ha dejado en tierra a miles de viajeros, obligando al Ejército a controlar a los pasajeros en Brasilia.

En declaraciones a la televisión brasileña desde Washington, donde ha mantenido un encuentro con George W. Bush, Lula prometió tomar una "decisión definitiva" sobre el tema este martes, pese a que la huelga ya ha tocado a su fin.

El Gobierno brasileño accedió finalmente a las reivindicaciones de los controladores. Esta medida, sin embargo, no ha logrado normalizar el tráfico aéreo y prosigue el caos con miles de viajeros que no pueden tomar sus vuelos.

La protesta provocó la paralización de los 67 aeropuertos comerciales del país debido a las demandas de los controladores, que protestaban contra una decisión del mando de la Fuerza Aérea brasileña que les permitiría supervisar su trabajo y trasladar a los mejores a otros países. Estos traslados son considerados una represalia por las huelgas y paros de los últimos meses.

Los vuelos están despegando de nuevo, pero la confusión continúa debido a que los pasajeros que quedaron varados en los aeropuertos y pasaron toda la noche en las instalaciones para intentar volar.

"La gente que realiza un servicio que se considera esencial tiene más responsabilidades que otros", señaló Lula antes de reunirse con Bush. "Cuando fui dirigente sindical y quería ordenar una huelga en las empresas, había ciertos sectores que decidimos que no debían dejar de funcionar, porque la importancia de su servicio es esencial", agregó.

Lula se negó a culpar únicamente a los controladores, y recalcó que el problema era de naturaleza "estructural" y podría requerir de la cooperación entre la fuerza aérea, el Ministerio de la Defensa y los inconformes. Sin embargo, añadió, todo resultó un "problema... para la sociedad brasileña, la cual no puede ser víctima de ciertas circunstancias".