23 de noviembre de 2007

Brasil.- El ministro de Relaciones Institucionales brasileño dimite por su presunta implicación en un caso de corrupción

SAO PAULO, 23 Nov. (EP/AP) -

El ministro de Relaciones Institucionales de Brasil, Wilfredo dos Mares Guia, dimitió ayer debido a una investigación federal en torno a un esquema de financiamiento de campañas, según la oficina de la Presidencia.

Mares Guia decidió presentar su renuncia después de que la Fiscalía Federal anunciara que había solicitado a al Tribunal Supremo que presentara una acusación contra Mares Guia y otras 14 personas por malversación y lavado de dinero en relación con la campaña electoral para el Gobierno del estado de Minas Gerais.

Mares Guia y el candidato Eduardo Azeredo han negado su participación en cualquier actividad ilegal de recaudación de fondos.

"Como entiendo sus razones personales y políticas, he accedido a su petición" de dimitir, indicó el presidente Lula da Silva a través de un comunicado, en el que agregó que "mantengo mi confianza total en el ministro quien, estoy seguro, quedará libre de todas las acusaciones".

Mares Guia será reemplazado en el cargo por José Mucio Monteiro, el líder del partido gobernante en la Cámara de Diputados, la cámara baja del Congreso, quien prometió conservar el personal y las políticas del ministerio intactas.

Los ministros del Gabinete señalaron que lamentaban la salida de Mares Guia.

"Es una derrota para el Gobierno" señaló el ministro de Finanzas, Guido Mantega, a la cadena Globo TV. El funcionario indicó que Mares Guia "cumple un papel fundamental" en las labores de coordinación política.

La Fiscalía Federal afirma que Mares Guia participó en un plan diseñado para recabar más de 56 millones de dólares para la campaña de Azeredo, que perdió las elecciones ante el ex presidente brasileño Itamar Franco.

El caso fue descubierto junto con una operación similar presuntamente empleada para recolectar fondos para la campaña presidencial de Silva en el 2002.

Esa operación presuntamente desvió millones de reales de las arcas públicas para financiar actividades políticas y la Corte Suprema está presentando acusaciones en contra de 40 personas, entre ellos ex aliados gubernamentales de alto nivel.

El presidente no ha sido involucrado personalmente en ninguno de los casos, pero su ex jefe de ministros, José Dirceu, y otros funcionarios de alto nivel de su Partido de los Trabajadores presentaron sus renuncias por el escándalo.