22 de junio de 2013

Brasil.- RSF cifra en 20 el número de periodistas agredidos o heridos durante las manifestaciones en Brasil

MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha cifrado este viernes en 20 el número de periodistas que han sufrido agresiones o han resultado heridos en las dos semanas de manifestaciones en Brasil en una protesta que comenzó por el precio del transporte público y la organización de eventos deportivos, pero que ya se ha convertido en una gran queja social.

RSF ha indicado que "la Policía Militar parece ser responsable de la mayoría de estos casos de violencia, algunos de los cuales han estado acompañados de arrestos". Sin embargo, ha resaltado que "algunos casos han sido resultado de la hostilidad de parte de los manifestantes hacia los medios de comunicación que cubrían las protestas".

"Las críticas a los medios y su cobertura es permisible, pero no lo son las expresiones de odio hacia los periodistas sobre el terreno, y menos aún las amenazas o la violencia física contra ellos", ha dicho la organización.

"En su deseo por cuestionar el modelo social brasileño, incluyendo las relaciones entre los ciudadanos y los medios, nos manifestantes no han de cometer excesos que pongan en peligro las libertades civiles", ha agregado.

En este sentido, ha puntualizado que "el derecho a cubrir noticias, al igual que el derecho de manifestación, está garantizado por la Constitución de 1988". "Los periodistas han de ser libres de cubrir las protestas sin temer por su seguridad", ha añadido RSF.

Las movilizaciones comenzaron hace dos semanas de forma pacífica en Sao Paulo por la subida del precio del transporte público de 3 a 3,20 reales, pero se tornaron violentas el pasado viernes, a causa de la represión de la Policía Militar.

Desde entonces, miles de personas han tomado las calles de las principales ciudades para protestar, ya no solo por estas tarifas, sino también por los efectos sobre la Hacienda Pública de la Copa Confederaciones, el Mundial de Fútbol de 2014 y las Olimpiadas de 2016.

En respuesta, al menos once ciudades, incluidas Río de Janeiro y Sao Paulo, han accedido a cancelar el aumento del precio del transporte público o a aplicar una reducción, según los casos, pero no han conseguido calmar las calles.

DECLARACIONES DE ROUSSEF

Como consecuencia, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha reconocido este viernes la legitimidad de las multitudinarias protestas y ha asegurado que las demandas de los manifestantes pasarán a ser "prioridad nacional", en un discurso a la nación grabado y retransmitido por la cadena estatal.

"Tenemos que aprovechar el vigor de estas manifestaciones para llevar a cabo más cambios, cambios que beneficien al conjunto de la población brasileña", ha añadido. Rousseff ha ensalzado las manifestaciones como un "impulso de nueva energía política" para Brasil para acometer más reformas y vencer las "limitaciones políticas y económicas".

Sin embargo, la presidenta de Brasil ha hecho hincapié en la violencia insuflada por una "pequeña minoría" y que ha provocado fuertes enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes. Hasta el momento, dos personas han muerto en los disturbios.

Por otra parte, ha anunciado que se reunirá con los líderes de las manifestaciones y con los gobernadores del país para abordar la mejora de los servicios públicos.

Asimismo, el Gobierno brasileño aprobará un paquete de reformas en Educación, Sanidad y en Transportes, a raíz de la ola de manifestaciones en Brasil contra la subida de las tarifas del transporte público.

Rousseff ha establecido como primer objetivo la elaboración de un "Plan Nacional de Movilidad Urbana" para impulsar el transporte público. En segundo lugar, la presidenta se ha comprometido a destinar "el 100 por ciento de los ingresos por el petróleo a exclusivamente a la Educación". Por último, contempla ampliar el sistema sanitario (SUS, por sus siglas en brasileño) en un millar de profesionales.