25 de noviembre de 2019

Camerún.- El partido opositor liderado por Maurice Kamto anuncia su boicot de las parlamentarias en Camerún

MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

El partido opositor Movimiento para el Renacimiento de Camerún (MRC) que lidera Maurice Kamto ha anunciado este lunes que boicoteará las elecciones parlamentarias y municipales que se celebrarán en el país el próximo 9 de febrero.

La decisión ha sido tomada durante la reunión del consejo nacional del partido convocada por Kamto. El principal argumento esgrimido por la formación opositora ha sido la situación en las dos regiones anglófonas del país, inmersas en un conflicto desde hace dos años.

Mientras no se solucione la situación en Noroeste y Suroeste, "el MRC no participará en la votación", ha decidido el MRC durante el encuentro presidido por Kamto, según informa el portal ActuCameroun.

El MRC viene a sumarse así al principal partido opositor, Frente Democrático Social (SDF), que ya había anunciado previamente que no participaría en los comicios. "La actual situación de seguridad en las regiones Suroeste y Noroeste no puede garantizar que las elecciones se celebren allí porque hay una guerra en curso", sostuvo entonces su portavoz, Denis Nkemlemo.

La posición de los dos principales partidos opositores contrasta con la defendida por las autoridades, que aseguran que los comicios podrán celebrarse sin problemas en las dos regiones anglófonas.

Hace dos semanas, el presidente del Consejo Electoral de Camerún (Elecam), Enow Abrams Egbe, sostuvo que "todas las dificultades para una buena celebración de las elecciones han sido solucionadas" y los comicios "tendrán lugar en todas las regiones de Camerún".

El presidente del país, Paul Biya, anunció la convocatoria de las elecciones legislativas y municipales el pasado 10 de noviembre. Los comicios debían haberse celebrado en septiembre de 2018 pero fueron aplazados a petición del propio mandatario.

El veterano presidente --en el poder desde 1982-- ha apuntado a la aplicación de un "estatus especial" en las regiones de mayoría anglófona del país. Según dijo en un breve comunicado, este "estatus especial" tendrá en cuenta "las especificidades" de estas dos regiones, al tiempo que reiteró que "son una parte integral" del país.

La medida era una de las principales recomendaciones del reciente diálogo nacional convocado para abordar la crisis. Biya se comprometió a principios de octubre a considerar "con atención" las recomendaciones formuladas al término de los cuatro días de diálogo nacional, en función de su "viabilidad".

Entre las principales recomendaciones figura la concesión de un "estatus especial" a las regiones Noroeste y Suroeste y la adopción de medidas para garantizar la igualdad del inglés y el francés "en todos los aspectos de la vida nacional".

También se apostó por mejorar las infraestructuras en todo el país y fortalecer la asistencia humanitaria para atender a los desplazados internos --más de 400.000-- y se propuso un plan para reconstruir las zonas afectadas por el conflicto y la creación de un equipo encargado de mediar "con los miembros radicalizados de la diáspora".

LA CRISIS EN LA PARTE ANGLÓFONA

Lo que en 2016 empezaron siendo protestas pacíficas de los habitantes de estas regiones, otrora colonias británicas pero que decidieron unirse al Camerún francés, por su supuesta marginación por parte del Gobierno central, derivó en una dura represión a raíz de la autoproclamación de la independencia de Ambazonia el 1 de octubre de 2017.

Desde entonces, los grupos armados han proliferado y el apoyo a los separatistas, hasta entonces bastante marginal, se ha visto acrecentado. El Gobierno ha respondido mediante una dura represión, durante la que las organizaciones de Derechos Humanos, han acusado a las fuerzas de seguridad de cometer atrocidades.

La separación entre anglófonos y francófonos sin embargo parte de más atrás, de la repartición de la colonia alemana de Kamerun entre Reino Unido y Francia tras la Primera Guerra Mundial.

Tras su independencia, en 1961, se implantó un sistema federal en el que las regiones anglófonas tenían su propia policía, gobierno y sistema judicial. Sin embargo, con el ascenso de Biya al poder en 1982 se fueron anulando las instituciones anglófonas, pasto de la iniciativa centralizadora.