23 de mayo de 2007

Chile.- La actividad económica chilena creció un 5,8% durante el primer trimestre de este año

SANTIAGO, 23 May. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

La actividad económica chilena tuvo una expansión del 5,8 por ciento en el primer trimestre de 2007, según informó hoy el Banco Central. El organismo estatal entregó un reporte que señala que las actividades más dinámicas fueron Comunicaciones y Construcción, mientras que Comercio e Industria manufacturera registraron las mayores incidencias.

En el informe señala que la demanda interna aumentó en 6,1 por ciento, impulsada por el consumo privado y la formación bruta de capital fijo, mientras que el ingreso nacional bruto disponible real creció 9,1 por ciento, gracias al significativo mejoramiento de los términos de intercambio, que compensó con creces el aumento de las rentas pagadas al exterior.

El ahorro bruto total ascendió a 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), como resultado de una tasa de ahorro nacional de 28,5 por ciento del PIB y un ahorro externo de -8,5 por ciento del PIB. Este último corresponde al superávit de cuenta corriente de la Balanza de Pagos.

La expansión de la demanda interna se constituyó de variaciones positivas en todos sus componentes. El consumo alcanzó una expansión de 7,3 por ciento, liderado por el consumo privado. Este último creció 7,7 por ciento, como consecuencia del dinamismo de todos sus componentes, destacando el de bienes durables.

Por otro lado, el consumo de gobierno creció 4,7 por ciento, en línea con la Ley de Presupuesto del Sector Público aprobada para el presente año.

El Banco Central chileno dijo que las exportaciones de bienes y servicios crecieron 9,5 por ciento. Las exportaciones de bienes aumentaron 9,6 por ciento, siendo las de mayor incidencia, mientras las de servicios crecieron 8,9 por ciento.

El crecimiento de las exportaciones de bienes fue generalizado, y destacaron por su incidencia los bienes industriales y mineros. En términos de tasas de crecimiento, se distinguieron los envíos agropecuario-silvícolas y pesqueros.

Por su parte, las importaciones de bienes y servicios crecieron 10 por ciento. Las importaciones de bienes fueron las de mayor incidencia al crecer 10,5 por ciento, mientras las de servicios aumentaron 7,4 por ciento. El resultado estuvo determinado por el incremento de las internaciones de bienes industriales.

A este respecto, las ramas que más influyeron fueron productos metálicos, maquinaria y equipos y productos químicos, combustible, caucho y plástico.

El sector exportador creció 5,3 por ciento, principalmente impulsado por las actividades frutícola y silvícola y, en menor medida, por la actividad pecuaria. En contraste, la agricultura sufrió una contracción.