9 de julio de 2014

Piñera respalda la decisión de Bachelet de objetar la competencia de la CIJ ante la demanda de Bolivia

SANTIAGO, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

El expresidente de Chile Sebastián Piñera ha expresado este martes su respaldo a la decisión de la actual mandataria, Michelle Machelet, de objetar la competencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) respecto a la demanda presentada por Bolivia para conseguir una salida soberana al mar.

"Quiero expresar mi firme y decidido apoyo a la decisión adoptada por la Presidentas Bachelet de objetar, antes del 15 de julio, la competencia de la Corte Internacional de La Haya ante la demanda presentada por Bolivia", ha señalado, según ha informado el diario chileno 'La Tercera'.

"Creo que lo mejor para Chile es objetar ahora, a través de una excepción preliminar la competencia de dicha Corte, y así enviar un mensaje oportuno, fuerte y claro en defensa de los legítimos derechos e intereses de Chile, y de respeto irrestricto a los tratados existentes", ha agregado.

En este sentido, Piñera ha valorado que el tratado fronterizo entre ambos países, firmado en 1904, "fue válidamente celebrado, se encuentra plenamente vigente y fijó con meridiana claridad los derechos y obligaciones y los límites entre ambos países".

Así, ha manifestado que la CIJ fue fundada con posterioridad a la firma de dicho tratado y que "no tiene competencia para conocer y fallar la demanda boliviana".

Desde el pasado 15 de abril, cuando Bolivia entregó su memoria jurídica a la CIJ, el Gobierno chileno ha estado inmerso en una ronda de contactos con distintas autoridades y expertos para decidir si conviene a Chile denunciar la jurisdicción de La Haya y cuándo.

El equipo jurídico chileno tiene un plazo de 90 días, a contar desde la presentación de la memoria jurídica boliviana, para impugnar la competencia de la CIJ. En caso de no hacerlo entonces, tendrá hasta el 18 de febrero de 2015 para presentar una memoria jurídica propia.

EL CONFLICTO TERRITORIAL

El conflicto territorial se remonta a 1879, cuando Bolivia perdió su salida al Pacífico en la guerra que mantuvo con Chile, que culminó con el Tratado de Paz y Amistad de 1904, sobre el derecho de libre tránsito de mercancías bolivianas hacia y desde puertos en este océano.

Chile asegura que con el acuerdo de paz --que fue ratificado por los parlamentos de ambos países veinte años después-- se establecen las fronteras --también las marítimas-- de las naciones combatientes, por lo que no ha lugar a ninguna disputa territorial.

Bolivia argumenta que el acuerdo de paz es "injusto, incumplido e impuesto" y ha rechazado la intangibilidad de los tratados internacionales, recordando que Estados Unidos se avino a superar el firmado en 1903 con Panamá.

En un intento de destrabar el conflicto bilateral, el Gobierno de Evo Morales y el de la entonces presidenta chilena firmaron en 2006 una agenda de 13 puntos para iniciar las negociaciones sobre la salida marítima para Bolivia.

No obstante, el diálogo nunca llegó a iniciarse, más allá de reuniones de trabajo, por lo que finalmente el pasado 24 de abril el Gobierno boliviano presentó una demanda en la CIJ para exigir su salida marítima a Chile.

Con la vuelta de Bachelet a La Moneda, Chile se ha mostrado dispuesto a retomar la agenda de 13 puntos. Morales, también ha expresado su voluntad de diálogo, pero subrayando que en ningún caso retirará la demanda en la CIJ.