23 de septiembre de 2015

Chile se prepara para un eventual fallo desfavorable de la CIJ

SANTIAGO, 23 Sep. (Notimérica/EP) -

   El Gobierno de Chile ha considerado "desaconsejable" retirarse del litigio que mantiene en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con Bolivia, si La Haya otorga un fallo desfavorable a los intereses chilenos, asegurando que está preparado para "cualquier escenario".

   El representante chileno ante el alto tribunal, Felipe Bulnes, ha revelado al término de la reunión que el equipo jurídico ha mantenido este miércoles, en vísperas del fallo de la CIJ sobre su propia competencia en el asunto, que "lo más drástico que se ha planteado es que Chile dejara de participar en este proceso".

   "Es una alternativa contemplada como parte de las actitudes que puede adoptar un país, pero siendo una alternativa es claramente desaconsejable porque siempre va a ser mejor que Chile se defienda y haga valer sus argumentos a que se ausente", ha explicado.

   A este respecto, Bulnes ha recordado que, "si Chile decidiera retirarse del caso, no por eso el juicio deja de seguir adelante y no por eso la CIJ deja de dictar una sentencia que, si fuera adversa, afectaría igualmente a Chile".

   Interrogado sobre el fondo del asunto, Bulnes ha pedido "tranquilidad" porque, llegado el caso, "Chile va a demostrar con claridad que la causa boliviana no tiene los fundamentos básicos para que pueda ser acogida".

   "Siempre hemos dicho que la demanda boliviana tergiversa lo que ha sido la historia de los intercambios diplomáticos entre ambos país y confunde lo que son aspiraciones con derechos", ha insistido, en declaraciones recogidas por el diario chileno 'La Tercera'.

   Por su parte, el ministro de Exteriores, Heraldo Muñoz, --que ha presidido esta reunión-- ha asegurado que el Gobierno "está preparado para todos los escenarios posibles". "Lo fundamental es defender los derechos soberanos de Chile, la integridad territorial", ha recalcado.

CONFLICTO TERRITORIAL

   El conflicto territorial se remonta a 1879, cuando Bolivia perdió su salida al Pacífico en la guerra que mantuvo con Chile, que culminó con el Tratado de Paz y Amistad de 1904, sobre el derecho de libre tránsito de mercancías bolivianas hacia y desde puertos en este océano.

   Chile asegura que con el acuerdo de paz --que fue ratificado por ambos parlamentos 20 años después-- se establecen las fronteras, también las marítimas, de las naciones combatientes, por lo que no ha lugar a ninguna disputa territorial.

   Bolivia argumenta que el acuerdo de paz es "injusto, incumplido e impuesto" y ha rechazado la intangibilidad de los tratados internacionales, recordando que Estados Unidos se avino a superar el firmado en 1903 con Panamá.

   En un intento por destrabar el conflicto bilateral, el Gobierno de Evo Morales y el de la también entonces presidenta chilena, Michelle Bachelet, firmaron en 2006 una agenda de 13 puntos para iniciar las negociaciones sobre la salida marítima para Bolivia.

   No obstante, el diálogo nunca llegó a iniciarse, más allá de las reuniones de trabajo, por lo que finalmente el 24 de abril de 2013 el Gobierno boliviano presentó una demanda en la CIJ para exigir su salida al mar a Chile.