21 de enero de 2008

Chile-El juez Guzmán dice que con la muerte de Pinochet la Justicia ha perdido un "momento histórico para rehabilitarse

Considera que Bachelet era una "muy buena candidata" pero que ahora como presidenta "le queda grande el cargo"

MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

El juez chileno Juan Guzmán, quien imputó al ex dictador chileno Augusto Pinochet por delitos de homicidio y secuestro permanente, lamentó hoy que con la muerte del ex gobernante de facto el Poder Judicial de su país perdió un "momento histórico para rehabilitarse" ya que Chile no pudo probar "al mundo entero que éramos capaces de hacer justicia".

El magistrado indicó que para él "lo importante no es tanto pasar a la Historia como cumplir con una función social, un deber que a veces tiene caracteres internacionales".

Sobre la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, Guzmán consideró, en declaraciones a Cadena Ser que era "una muy buena candidata y como candidata prometió mucho pero como presidenta no está cumpliendo con lo que prometió. Es una persona a la que le queda grande el cargo".

En cuanto a su procesamiento del ex dictador chileno, Guzmán reconoció que tras su actuación "se abrió una brecha a través de la misma Ley de Amnistía que sirvió para la impunidad", y añadió que se logró "utilizar la misma Ley de Amnistía para que terminara con esa impunidad en virtud de su no aplicación en respecto a los crímenes de secuestro puesto que los crímenes de secuestro continuaron perpetrándose más allá de la duración que cubría estos crímenes la Ley de amnistía del año 78".

Por otra parte, el magistrado chileno aseguró que sintió que Pinochet falleciera antes de que los procesos en su contra concluyeran porque tenía la esperanza en que "los jueces que sirven a la Justicia iban a cumplir con su cometido", porque cree que existía "la valentía por parte de un Poder Judicial, totalmente desprestigiado porque colaboró con la dictadura", pero ahora "perdió su momento histórico para rehabilitarse".

"Yo procesé en tres ocasiones a Pinochet y en tres ocasiones tribunales superiores dejaron sin efecto esos procesamientos. Lo que no estaba previsto en mi mente. Yo creía que iba a abrirles el campo de batalla para que ellos pudieran continuar haciendo justicia. Si se agrede a un país no puede regir la impunidad, tiene que haber castigo para los verdugos, para los asesinos, para las personas que atentan contra los Derechos Humanos", agregó.

Por otra parte, el juez Guzmán aseguró que después de conocer las historias que algunas personas vivieron durante el mandato de Pinochet, es un hombre distinto sobre todo en cuanto al "crecimiento interior", ya que hoy tiene la sensación de que conoció "lo que era la vida, lo que eran las dictaduras, lo que era el sufrimiento y el compromiso por tanta gente que fue sacrificada. Y, finalmente lo que era posicionarse ante una realidad nacional".

El juez chileno se definió como "una persona sensible ante el dolor ajeno" y que el hecho de no involucrarse en el proceso nacional que vivía entonces Chile le permitió adoptar la "posición y poder luchar con absoluto convencimiento de lo que estaba haciendo".

Sobre la superación por parte de los chilenos de este periodo de su Historia, Guzmán dijo que su país no lo superará nunca y criticó que Chile sea "un país que sigue involucrado en una mini política, en mini discusiones, en rencillas absurdas y los grandes problemas no los enfrenta".