25 de abril de 2012

Chile.- La justicia chilena abre el testamento de Pinochet, donde no figuran los nombres de los herederos

SANTIAGO, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -

La justicia chilena ha abierto el testamento del dictador Augusto Pinochet (1973-1990), cinco años después de su muerte, ante una gran expectación mediática que se ha convertido en decepción porque el documento no desvela los nombres de los herederos ni el valor de los bienes que deberán ser entregados a los beneficiarios, lo que ha avivado la polémica en torno a la fortuna que acumuló en vida el exgeneral.

Un notario fue el encargado de abrir y leer el testamento elaborado por el dictador en el año 2005, durante una audiencia realizada este miércoles en el Tercer Juzgado Civil de Santiago a petición del Consejo de Defensa del Estado (CDE). Para sorpresa de muchos, el documento sólo informaba el nombre del nuevo albacea.

En el texto se especifica que Óscar Aitken será reemplazado por el abogado Julio Ormazábal como responsable en el cumplimiento del testamento de Pinochet. En la audiencia se determinó que para poder conocer los nombres de los herederos se deberá desvelar el testamento elaborado en el año 2000.

"Todo fue contra lo que esperábamos, la disposición de este testamento era solamente una modificación de otro testamento del año 2000 ante otro notario y el contenido era exclusivamente la modificación del albacea", ha explicado Álvaro Quintanilla, abogado del CDE, en declaraciones a la prensa.

Ante esta situación, el CDE solicitará la apertura del documento correspondiente al año 2000, donde se supone que se especifica el destino de los bienes del dictador fallecido. Los herederos directos, de acuerdo a la ley, serían la viuda y sus tres hijos.

Pinochet elaboró un testamento en el año 2000, pero lo modificó en 2005 --un año antes de su muerte-- cuando su familia comenzó a ser investigada por apropiación ilícita de fondos estatales. Este cambio de documento se supo gracias a una investigación realizada por el Congreso de Estados Unidos sobre blanqueo de dinero.

El dictador fue procesado por delitos contra los Derechos Humanos y el origen de su fortuna fue investigada tanto dentro como fuera de Chile. Algunas estimaciones apuntan a que su riqueza podría superar los 22 millones de dólares (16,6 millones de euros), de los cuales unos 17 millones de dólares no fueron declarados, según asegura el CDE.