18 de mayo de 2006

Chile/Perú.- Fujimori afirma que abandona la prisión de Chile "en las mismas condiciones" que en las que entró

SANTIAGO, 18 May. (EP/AP) -

El ex presidente peruano Alberto Fujimori afirmó hoy, al abandonar la Escuela de Gendarmería de Chile, que se va "en las mismas condiciones" que en las que entró y "satisfecho" por la decisión del Tribunal Supremo de este país, que dictaminó su libertad bajo fianza de 2.830 dólares (2.200 euros)

El máximo tribunal de Chile aprobó por cuatro votos a favor y uno en contra la solicitud que en este sentido realizó Fujimori, quien está siendo parte de un proceso de extradición demandado por Perú por 12 delitos de corrupción, violación de Derechos Humanos y terrorismo, entre otros.

El ex mandatario peruano, de 67 años, destacó al salir de la Escuela de Gendarmería acompañado de sus abogados defensores, que se siente confiado y subrayó que va "a tener paciencia", al tiempo que recordó que viajó a Chile de forma "voluntaria".

En el exterior de las instalaciones, un grupo de detractores acudió hasta el lugar de detención para expresar su repudio a Fujimori, a quien llamaban a gritos "genocida".

"AUMENTAN LAS PROBABILIDADES DE CHILE"

Por su parte, el abogado Alfredo Etcheberry, representante del Gobierno peruano en el proceso de extradición, expresó su preocupación por una eventual fuga del ex gobernante, ya que, en su opinión, la decisión del Supremo "aumenta las probabilidades de fuga de Fujimori, que ya eran altas en el recinto en que estaba".

Agregó que la posibilidad de fuga se sustenta en la forma subrepticia en que el ex gobernante llegó a Chile y que, "en caso de que el fallo (sobre la extradición) le sea desfavorable, no va a querer, evidentemente, ser trasladado a Perú".

Mientras tanto, el abogado Francisco Veloso, uno de los dos defensores de Fujimori, refutó las aprensiones de Etcheberry sobre la posible fuga y dijo que "eso no va a ocurrir".

Fujimori permanecía detenido desde el pasado 7 de noviembre, al día siguiente de que llegar a Chile desde su refugio en Japón, mientras se resolvía la petición de extradición formulada a comienzos de enero por el Gobierno peruano, que le acusa de 12 cargos de violaciones de los derechos humanos y corrupción.