25 de enero de 2014

"La implementación del fallo dependerá de su complejidad"

"La implementación del fallo dependerá de su complejidad"
PNUD

LIMA, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

   El próximo ministro de Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, ha dicho que la implementación del fallo que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) emitirá el próximo lunes sobre la disputa territorial con Perú "dependerá de su complejidad".

   "La implementación del fallo dependerá de su complejidad. Tendrá que haber momentos para analizarlo", ha dicho, después de que la presidenta electa de Chile, Michelle Bachelet, le designara como ministro de Exteriores de su nuevo Gobierno.

   Muñoz ha insistido en que, "aunque es al actual Gobierno al que le compete la reacción" al dictamen de La Haya, "esto es una política de Estado porque todas las fuerzas políticas y sociales han compartido una misma postura".

   El futuro canciller ha transmitido un "mensaje de tranquilidad" porque "los argumentos de Chile son muy poderosos". "Hay que esperar hasta el lunes para saber a qué atenernos", ha reiterado, instando a evitar las especulaciones.

   En cualquier caso, ha insistido en que "Chile y Perú son países vecinos, algo que es importante tener en cuenta". "Tenemos posibilidades de construir juntos prosperidad y de enfrentar los grandes desafíos que tienen los países latinoamericanos", ha dicho.

   Por otro lado, ha señalado la necesidad de "recuperar la gravitación que Chile debe tener en América Latina y, evidentemente, enfrentar los desafíos que tenemos a la vuelta de la esquina", incluida la decisión judicial.

   Bachelet dio a conocer ayer los 14 hombres y las nueve mujeres que formarán su Gobierno. El nombramiento de Muñoz sorprendió a muchos porque no había participado en la elaboración de la parte de política exterior del programa electoral.

   De acuerdo con la prensa chilena, con su llegada a la Cancillería, Bachelet querría cambiar el marcado carácter económico que esta cartera ha adquirido en los últimos cuatro años. Hasta ahora, Muñoz era subsecretario para la región del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD).

FALLO DE LA CIJ

   La CIJ anunció el pasado 13 de diciembre en un comunicado que a las 15.00 (hora local) del 27 de enero de 2014 su presidente, Peter Tomka, leerá el veredicto "en el caso relativo a la disputa marítima de Perú contra Chile, que será vinculante e inapelable.

   Tras conocerse la fecha en la que se dará a conocer la decisión judicial, el Gobierno de Chile manifestó que "espera con serenidad el fallo que dictará la CIJ, de acuerdo con su tradición de respeto al Derecho Internacional".

   El Gobierno de Sebastián Piñera ratificó "la política de Estado que invariablemente ha seguido el país en esta materia y continuará manteniendo las debidas coordinaciones con los poderes públicos, así como con sectores nacionales y regionales relevantes".

   Por su parte, el presidente peruano, Ollanta Humala, expresó su "confianza" en obtener una sentencia favorable. "Creemos que nuestros argumentos han sido sólidos y contundentes y esperamos que la CIJ responda a las expectativas", dijo.

   Además, la ministra de Exteriores de Perú, Eda Rivas, reiteró "el compromiso del Gobierno de acatar y ejecutar el fallo". "Siendo los dos países respetuosos del Derecho Internacional, estamos más que comprometidos", aseguró.

   Rivas confió en que, independientemente de a quién favorezca el fallo, Perú y Chile "sigan con el mismo clima de cordialidad". "Siempre pensando que esto es lo que debe llevarnos a proseguir con nuestra relación, que beneficia a ambos pueblos", insistió.

DISPUTA TERRITORIAL

   El Gobierno peruano, con García al frente, presentó en 2008 una demanda ante la CIJ para recuperar el dominio de una zona de 37.500 kilómetros cuadrados de frontera marítima, ahora controlados por Chile tras la guerra del Pacífico (1879-1884), en la que Bolivia perdió su acceso al mar.

   Para Perú su frontera marítima con Chile no se encuentra definida, mientras que para su vecino sí lo está desde que ambos países suscribieron dos acuerdos a mediados del siglo pasado, los cuales Lima considera unos pactos pesqueros sin vinculación territorial.

   Santiago afirma que la demanda peruana desconoce los tratados marítimos vigentes de 1952 y 1954, los cuales para Perú son solo convenios suscritos para controlar las faenas pesqueras.