16 de noviembre de 2006

Chile.- Pinochet, abierto a recibir en privado a familiares de las víctimas de la dictadura pero no a pedir perdón

SANTIAGO, 16 Nov. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) - El ex dictador Augusto Pinochet no está dispuesto a pedir perdón, pero sí está abierto a la posibilidad de recibir "en privado" a familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos durante su régimen, "porque sus historias le causan mucho dolor", según dijo la hija mayor del anciano militar, Lucía.

En una entrevista concedida al 'Canal 7' de la televisión estatal chilena, Lucía Pinochet Hiriart, de 64 años, señaló que su padre "siente mucho dolor por estas personas, por lo que está dispuesto a recibir a los deudos de sus opositores en privado".

Comentó que el tema ha sido materia de análisis en los almuerzos familiares de cada domingo, pero que, el ex dictador "no está dispuesto a pedir un perdón nacional, como quieren algunos".

Lucía Pinochet aseguró que aunque su padre "está mejor" que cuando debió pasar 503 días arrestado en Londres, entre el 17 de octubre de 1998 y el 3 de marzo de 2000, aún mantiene un delicado estado de salud, y que es "muy dependiente y no puede moverse solo", por lo que debe ser cuidado por personal médico "las 24 horas del día".

GARZÓN

La mayor de los cinco hijos de Pinochet aseguró que su familia es víctima de "una persecución política". En ese marco, explicó que su madre, Lucía Hiriart, al igual que el ex dictador, se han negado a responder los interrogatorios que, por la vía del exhorto, ha enviado el juez de la Audiencia Nacional de España Baltasar Garzón, debido a que "no le reconocemos jurisprudencia en Chile".

"Mi padre cree que los jueces chilenos son bastante respetables", aseguró, e insistió en que su familia y, especialmente, su padre, son inocentes de los cargos que se les han formulado.

Ayer, Lucía Pinochet recibió una prohibición del juez que investiga las cuentas secretas del Banco Riggs, quien le impidió viajar a Argentina ya que, al igual que su madre y tres de sus cuatro hermanos, está procesada por malversación de fondos y evasión tributaria.

El pasado 22 de enero, en la víspera de ser procesada, Lucía Pinochet viajó sin autorización a Buenos Aires y luego a Estados Unidos, donde pidió asilo político, el que, tras unos días de arresto, le fue denegado, por lo que volvió deportada a Chile.