5 de marzo de 2020

China.- AI alerta de que la ausencia de rendición de cuentas por la violencia en Hong Kong "podría avivar" las protestas

China.- AI alerta de que la ausencia de rendición de cuentas por la violencia en Hong Kong "podría avivar" las protestas
China.- AI alerta de que la ausencia de rendición de cuentas por la violencia en - S.C. LEUNG/SOPA IMAGES VIA ZUMA / DPA - ARCHIVO

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional ha alertado este jueves de que la ausencia de rendición de cuentas por la violencia policial en Hong Kong en el marco de las protestas que se suceden en el territorio desde junio "podría avivar" la agitación social.

"Para impedir que la agitación social se reavive en la ciudad y para reconstruir la confianza pública, es fundamental llevar a cabo una investigación independiente sobre la violencia policial durante las protestas en Hong Kong", ha concluido el organismo en un documento en el que se examinan los "insalvables" defectos de los mecanismos de rendición de cuentas de la Policía hongkonesa.

Asimismo, el texto, 'Perder la verdad, perder la justicia', expone la necesidad de establecer una comisión "independiente" que investigue "las violaciones de Derechos Humanos generalizadas que se cometieron durante las protestas".

"Con cada día que pasa en el que el Gobierno de Hong Kong se resiste tozudamente a establecer una investigación independiente, aumenta el vacío en materia de rendición de cuentas y se erosiona más la confianza pública", ha indicado el director regional de Amnistía Internacional, Nicholas Bequelin.

"El actual sistema existente en Hong Kong para presentar quejas contra la Policía no es adecuado para su finalidad. A ninguna institución se le debe encomendar que se investigue a sí misma; la Policía debe rendir cuentas ante la población", ha agregado, al tiempo que ha insistido en que es "fundamental" que el Gobierno permita "urgentemente" un órgano imparcial que "determine todos los hechos sobre las protestas" y "formule recomendaciones" para abordarlos.

La petición de una investigación independiente sobre el uso de la fuerza por parte de la Policía sigue siendo una de las principales demandas de la población hongkonesa. De hecho, Naciones Unidas se ha hecho eco de la misma. En octubre, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, pidió una "investigación efectiva, inmediata, independiente e imparcial".

"El uso de fuerza innecesaria y excesiva por parte de la Policía con una impunidad de hecho ha causado una enorme frustración a la población hongkonesa", ha lamentado Bequelin. "El pueblo de Hong Kong se merece la verdad", ha remachado.

Por su parte, el Gobierno de Hong Kong se ha resistido a establecer un mecanismo independiente de investigación, como una comisión, ha recordado Amnistía Internacional. En su lugar, alega que el Consejo Independiente de Denuncias contra la Policía existente es "adecuado" para abordar las denuncias de violencia policial y otra conducta indebida de la Policía.

Las protestas en Hong Kong aún no han terminado, aunque sí ha tenido lugar un período de relativa calma que puede achacarse al brote de coronavirus, cuyo epicentro es China.

"Las protestas multitudinarias que agitaron Hong Kong en la segunda mitad de 2019 no han terminado. Las autoridades pueden estar contando con que la epidemia de coronavirus apague la agitación pero, a menos que emprendan acciones, las manifestaciones y los abusos vinculados a ellas probablemente regresarán", ha pronosticado Bequelin.

INVESTIGACIÓN FRUSTRADA

El mencionado Consejo Independiente de Denuncias contra la Policía decidió llevar a cabo en julio de 2019 un estudio de investigación sobre varios sucesos de orden público relacionados con las protestas, e invitó a participar a un grupo de expertos.

No obstante, el grupo renunció a continuar el estudio en diciembre de 2019, aludiendo a que el Consejo Independiente de Denuncias contra la Policía carecía de los poderes y capacidades de investigación necesarios para "empezar a cumplir los estándares que la ciudadanía de Hong Kong probablemente exigiría a un órgano de vigilancia de la Policía que actúe en una sociedad que valora las libertades y los derechos".

En este sentido, Bequelin ha considerado que "la confianza pública en el Gobierno y la Policía se ha desplomado". "El establecimiento de una comisión independiente encargada de investigar las violaciones de Derechos Humanos cometidas sería un reconocimiento por parte del Gobierno de que algo ha salido mal y de que se requieren una atención y una rectificación urgentes", ha señalado.

Además, a juicio de Bequelin, una comisión de investigación "dotada de recursos adecuados y poderes" puede abordar "las causas fundamentales de las violaciones de Derechos Humanos a una escala mayor".

"Eso significa que, de forma crucial, sus recomendaciones pueden impedir que se repita la misma situación y pueden romper el círculo de violencia, incluida la empleada por algunos manifestantes", ha apuntado.

Amnistía Internacional documentó durante las protestas un "alarmante" patrón de tácticas "imprudentes e indiscriminadas" por parte de la Policía hongkonesa cuando adoptó un enfoque de tolerancia cero en el control de las reuniones.

El organismo destaca "el uso excesivo e innecesario de la fuerza, el peligroso uso de balas de goma y ráfagas de perdigones" o "los golpes a manifestantes que no oponían resistencia", además del "uso indebido de pulverizadores de pimienta y gas lacrimógeno y la utilización de cañones de agua".

Asimismo, Amnistía Internacional recopiló relatos de manifestantes detenidos que relataron "brutales palizas" bajo custodia y fueron sometidos a malos tratos "que en algunos casos constituían tortura", ha puntualizado.

"Hay sólidos indicios que sugieren que la Policía no sólo no redujo la tensión, sino que la aumentó mediante el uso de fuerza innecesaria y excesiva y mediante la persistente impunidad por esa conducta", ha zanjado la ONG.

Las manifestaciones contra el Gobierno de Hong Kong comenzaron en junio por la decisión de impulsar una ley que habría permitido la extradición de sospechosos a la China continental, pero luego derivaron en un movimiento más amplio a favor de la democracia y contra el dominio de Pekín.