3 de agosto de 2012

Colombia.- Amnistía Internacional pide al ELN la liberación inmediata de la periodista e ingenieras secuestradas

BOGOTÁ, 3 Ago. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional ha pedido a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) la inmediata liberación de la periodista Élida Parra Alfonso y la ingeniera Gina Paola Uribe Villamizar, secuestradas la semana pasada en el noreste de Colombia.

Parra Alfonso fue secuestrada el pasado 24 de julio en su residencia situada en el municipio de Saravena, en el departamento de Arauca (noreste), cerca de la frontera con Venezuela. Ese mismo día, los rebeldes privaron de su libertad a Uribe Villamizar cuando se encontraba en su vivienda.

Las dos profesionales trabajaban en el proyecto Oleoducto Bicentenario de Colombia, que se encuentra en estos momentos en construcción y que transportará crudo hasta los puertos de ese país situados a orillas del mar Caribe.

"Amnistía Internacional expresa su preocupación por la seguridad de las dos mujeres y pide a las autoridades que, de acuerdo con sus familiares, tomen las medidas necesarias para garantizar su inmediata liberación y la protección de sus vidas y de su seguridad personal", señala en un comunicado.

La guerrilla dio a conocer esta semana un vídeo grabado el pasado 31 de julio en el que aparecen las dos secuestradas hablando frente a una bandera del ELN y rodeada de varios rebeldes que muestran sus fusiles.

La organización recuerda que "la toma de rehenes es una grave violación del derecho internacional humanitario", por tanto, ha insistido en exigir a los grupos armados "la liberación inmediata e incondicional de las mujeres y de cualquier otro miembro de la población civil que esté retenido por los bandos del conflicto armado de Colombia".

Amnistía también pide a las autoridades que identifiquen a los responsables de este y otros casos de secuestro y toma de rehenes y se aseguren de que son puestos a disposición judicial, señala la nota.

Asimismo, la organización alerta de que este secuestro se produjo en momentos en los que circulan en Arauca folletos anunciando una "limpieza social" del grupo paramilitar Águilas Negras. En estas amenazas de muerte se califica a varias autoridades locales de colaboradores de la guerrilla.