4 de marzo de 2008

Colombia.- CCOO y UGT apoyan la protesta nacional e internacional del jueves contra la violencia paramilitar y secuestro

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Confederación Sindical de Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores mostraron hoy su apoyo a la marcha que tendrá lugar el jueves en Bogotá, convocada por las centrales sindicales CUT, CGT, CTC y CPC suscribiendo el contenido de la carta en la que el presidente de la CUT, Carlos Rodríguez, llama a la movilización "en homenaje a las víctimas y contra la violencia y el secuestro".

La convocatoria se inscribe en la vocación civilista y democrática del sindicalismo colombiano, que de manera "valiente y oportuna" expresó su condena total a la práctica del secuestro, realizada por las FARC, los paramilitares, la delincuencia común y algunos miembros de la Fuerza pública, según informaron ambos sindicatos en un comunicado conjunto.

"Nos parece una convocatoria valiente y oportuna al señalar los incontables crímenes que en épocas recientes, con bárbara intensidad, cometió el paramilitarismo. Nuestra solidaridad y compromiso con el sindicalismo y el pueblo colombiano lo es con todas las víctimas de la arbitrariedad y del conflicto armado y, por supuesto, con los familiares de los 2.574 sindicalistas asesinados", indicaron.

Además, expresaron su solidaridad hacia los más de cuatro millones de desplazados, los más de 10,000 desaparecidos, y los "miles de asesinados en cientos de masacres y atentados selectivos, cuya dimensión se expresa tras el hallazgo de cuatro mil fosas y centenares de testimonios". "Es un homenaje a las víctimas, sean del grupo que sena", añadieron.

Así, señalaron a los paramilitares y la "complicidad" del Estado en las "acciones de muerte y devastación" de estos grupos ilegales, además de criticar a instituciones y funcionarios del gobierno que, "por acción o por omisión", incurrieron en graves faltas contra los Derechos Humanos. Se propone reivindicar los derechos de todas las víctimas, sean del grupo que sean", insistieron.

Por último, exigieron un esfuerzo sincero a todas las partes implicadas en el conflicto para alcanzar un acuerdo humanitario que acabe con el sufrimiento de los rehenes y de sus familias, y el absoluto respeto para la población civil y que cesen las violaciones de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario.