12 de febrero de 2008

Colombia.- Cerca de 14.000 niños colombianos son reclutados para la guerra en el país, una cifra que aumenta cada año

BOGOTÁ, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

Cerca de 14.000 niños colombianos forman parte de los grupos armados ilegales, una cifra que crece anualmente, según el informe de la Misión Diplomática Internacional Humanitaria Ruanda 1994, correspondiente a este año y que será presentado oficialmente hoy en Londres.

Mientras los grupos armados ilegales reclutaban menores a partir de los 12 años, la edad de incorporación se ha reducido y ahora hay niños desde los seis años de edad, según reveló el informe, cuya presentación servirá de base para denunciar los hechos ante la Corte Penal Internacional.

El presidente de la organización para América Latina, Sergio Tapia, reveló que "la situación es crítica", especialmente en las zonas de frontera con Venezuela y Ecuador, donde "los grupos incorporan a la guerra, de manera forzosa, a niños indígenas o descendientes africanos", según informó 'Radio Caracol'.

"La infancia colombiana está secuestrada por el conflicto", dijo Tapia al señalar que las FARC tienen la mayor responsabilidad en el reclutamiento de niños para la guerra.

El presidente de la organización sostuvo que la mayor parte de menores en la guerra son niñas, que no solo trabajan como sirvientas sino que son tratadas como esclavas sexuales, como mujeres de los comandantes, y obligadas a abortar en muchas ocasiones, dentro de lo que Tapia llama "una guerra prostituta que ahora solo tiene interés económico".

La Misión comparte el criterio de las Naciones Unidas (ONU) cuando expresa que la intensidad del conflicto se ha reducido en Colombia, por lo que aún es más peligrosa la situación de los menores.

"Se ha escondido el problema". "Aparentemente es menos visible, pero ¿cuántos niños caídos en esta guerra están en fosas comunes?", se preguntó el diplomático, quien añadió que "estar reclutados en la guerra no solo es ponerles un fusil, pues están destinados muchas veces para vigilar en los cordones de seguridad de los campamentos, y hasta como mulas del narcotráfico".

Tapia añadió que la cifra de los niños en la guerra crece año por año en Colombia, que ocupa lugar preferente y preocupante en el escalafón mundial, y no se observa avance alguno por parte de los grupos, que ya no son armados ilegales, sino grupos "narcoarmados".