2 de abril de 2012

Los diez uniformados en poder de las FARC desde hace más de una década

BOGOTÁ, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mantienen en su poder desde hace más de una década a un total de diez policías y militares, quienes comenzarán a ser liberados a partir de este lunes mediante un operativo humanitario que supondrá el fin de los secuestros por parte de esta guerrilla.

Los diez uniformados --seis policías y cuatro sargentos del Ejército-- iban a ser pieza clave en un eventual canje humanitario de secuestrados por guerrilleros presos, propuesta que ha sido rechazada tanto por el actual mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, como por su antecesor, Álvaro Uribe (2002-2010).

El pasado diciembre, las FARC anunciaron la liberación unilateral de seis de los rehenes, pero poco después sorprendieron a los colombianos confirmando que su intención es liberarlos a todos, aunque esto no ha significado el cese de las hostilidades contra objetivos civiles y militares.

LOS SECUESTRADOS

Luis Arturo Arcia y Luis Alfonso Beltrán Franco, ambos sargentos del Ejército, fueron secuestrados el 3 de marzo de 1998 durante una emboscada de guerrilleros en el municipio de Billar, en el departamento de Caquetá (sur).

El 3 de agosto de 1998, Róbinson Salcedo Guarín y Luis Alfredo Moreno Chagüeza, también sargentos del Ejército, fueron privados de su libertad en otro ataque de las FARC a una base militar en el municipio de Miraflores, en el departamento de Guaviare (sur). Tres meses después --el 1 de noviembre de 1998-- fue secuestrado César Augusto Lasso Monsalve, sargento de Policía, durante la toma de la ciudad de Mitú, capital del departamento de Vaupés (sureste).

Poco después, el 10 de julio de 1999, fueron secuestrados los policías José Libardo Forero, Jorge Trujillo Solarte, Jorge Humberto Romero, Carlos José Duarte y Wilson Rojas Medina durante la toma de una sede policial en el municipio de Puerto Rico, en el departamento de Meta (sur).

FAMILIARES SUMAN OTROS DOS REHENES

Algunas ONG, familiares y medios colombianos incluyen en la lista al policía Luis Hernando Peña Bonilla, secuestrado en la toma de Mitú, en noviembre de 2008. Uno de los uniformados liberados en julio de 2008 durante la llamada 'Operación Jaque' comentó que Peña sufría trastornos mentales, lo que habría sido motivo suficiente para que el ahora fallecido jefe militar de las FARC Víctor Julio Suárez Rojas, alias 'Mono Jojoy', ordenara su asesinato.

Aunque el Gobierno ha mantenido la prudencia en este asunto, el Ministerio de Defensa de Colombia decidió ascender a Peña Bonilla a subcomisario. La familia ha pedido en reiteradas ocasiones a las FARC que confirmen si el oficial realmente fue ejecutado.

Otras listas incluyen a Héctor Velásquez Carrillo, un cabo segundo del Ejército, quien sería el rehén que más tiempo ha pasado en cautiverio. Fue secuestrado por las FARC el 27 de julio de 1997 en San Antonio de Atenas, en el departamento de Caquetá (sur).

En casi 15 años su familia no ha recibido pruebas de vida; sin embargo, mantienen la esperanza de que aún continúe en poder de los insurgentes. El Gobierno no lo ha incluido en la lista de los llamados "secuestrados canjeables" al no haber recibido en los últimos años información sobre este oficial.