22 de julio de 2007

Colombia.- Dos ex jefes de Policía aseguran que Uribe ordenó 'pinchar' sus llamadas a dos líderes de las AUC

BOGOTÁ, 22 Jul. (EP/AP) -

Dos jefes de la Policía colombiana que renunciaron en mayo después de que el Gobierno destapara un escándalo de espionaje afirmaron que el presidente Alvaro Uribe ordenó las interceptar las llamadas telefónicas que hacían a ex jefes paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia que se encontraban en prisión.

"El presidente dijo que había que había que estar atentos a los movimientos de los desmovilizados de las AUC (paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia) para evitar que incurrieran en conductas criminales. La dirección de la Policía determinó los puntos donde estaban, o sea Ralito, La Ceja e Itagüí", esto es, los lugares en donde permanecían concentrados o presos, según declaró el ex director de Inteligencia de la Policía, general retirado Guillermo Chávez.

"Entonces se le ordenó a la dirección de Inteligencia (Dipol) desplegar las iniciativas para recopilar la información necesaria.

Ordené trasladar los equipos (de interceptaciones) y así se hizo", agregó en una entrevista publicada el sábado por el semanario 'El Espectador'.

Por su parte, el ex director general de la Policía, Jorge Daniel Castro, afirmó que sabía que se estaba escuchando "a los bandidos", como una acción que desarrollaban "legalmente... si no hubiéramos estado escuchando las conversaciones de La Ceja no hubiéramos sabido que existían pretensiones de fuga".

Chávez y Castro son parte de una docena de generales que se retiraron de la policía después de que el Gobierno dijera el 14 de mayo que, desde hacía dos años, la Dirección de Inteligencia espiaba a periodistas, políticos opositores y funcionarios del gobierno.

Castro y Chávez sostuvieron que las interceptaciones eran parte de la "supervisión" que realizaban a los ex paramilitares por orden del presidente y en algunos casos otros fueron escuchados por encontrarse en las zonas en donde tenían los dispositivos de interceptación.

Castro criticó, eso sí, que hayan existido quienes filtraron las conversaciones a la prensa y por eso "deben ser castigados severamente".

Pero Chávez dijo que le sorprendió más la manera en que el ministro de Defensa Juan Manuel Santos leyó un comunicado y luego lo sostuvo al ser interpelado en el Congreso: "No tenemos información de quién ordenó esas interceptaciones y el Gobierno nunca ha conocido su contenido"

De esa manera dio a entender de que una red de espionaje funcionaba ilegalmente en la Dipol. Lo que Santos reveló al país "no corresponde a lo que manifestamos en la Dipol", según Chávez.

"Cuando el ministro leyó el comunicado y dijo que se estaba grabando a ministros, a la oposición, a los periodistas, yo, como director de inteligencia, fui el primer sorprendido y me dije "¿Qué ha pasado aquí?", declaró Chávez.