6 de mayo de 2011

Santos y Correa destacan lo "maravillosamente bien" que van las relaciones bilaterales

Santos y Correa destacan lo "maravillosamente bien" que van las relaciones bilaterales
SIG COLOMBIA/EP

BOGOTÁ, 6 May. (EUROPA PRESS) -

Los presidentes de Colombia y Ecuador, Juan Manuel Santos y Rafael Correa, respectivamente, han destacado lo "maravillosamente bien" que van las relaciones bilaterales, normalizadas recientemente tras una ruptura de más de dos años. Así lo han manifestado en el marco de la visita oficial de Correa al país vecino.

Durante la inauguración de la Feria del Libro de Bogotá, ambos mandatarios han celebrado la buena marcha de los vínculos bilaterales, normalizados plenamente a finales del año pasado, después de su ruptura en marzo de 2008 como consecuencia del bombardeo colombiano a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano.

"Nunca se han roto las relaciones fraternales entre Colombia y Ecuador, se rompieron las relaciones diplomáticas pero la hermandad entre nuestros pueblos es indisoluble, no falta ningún abrazo final, porque las cosas están maravillosamente bien", ha dicho Correa, en declaraciones recogidas por los medios de comunicación colombianos.

Como síntoma de esta buena marcha de los vínculos bilaterales, Correa ha apuntado el apoyo brindado por Colombia el pasado 30 de septiembre, cuando un grupo de policías llevó a cabo un intento de golpe de Estado en su contra. Así, ha indicado que el cierre de la frontera fue fundamental para controlar a los golpistas.

"Cuando estuvimos asediados por la muerte, supo cerrar sus puertas, sus fronteras, para decirle '¡Basta!' a los traidores para ponerse del lado del pueblo, del inmenso río de ecuatorianos y ecuatorianas que se enfrentaron a los sediciosos en las calles defendiendo la revolución ciudadana, la democracia y la paz. Gracias Colombia, gracias presidente Santos", ha manifestado.

En la misma línea se ha expresado Santos al indicar que las relaciones bilaterales "van viento en popa". "Entre buenos amigos cuando las cosas fluyen positivamente es poco lo que hay que reclamarse o poco lo que hay que discutir. En términos generales todo va fluyendo positivamente", ha aseverado.

Así, pese a las diferencias entre ambos países, ha dicho el colombiano, debe primar "el sentido de hermandad y de unidad". "Porque eso es lo que queremos con Ecuador y con toda América Latina, coincidir más que disentir, respetarnos en medio de nuestras diferencias", ha aclarado.

En el contexto de la Feria del Libro, los dos presidentes se han comprometido a fortalecer el intercambio cultural entre sus países. Así, Santos ha prometido mejorar el conocimiento de la literatura ecuatoriana por parte de los colombianos. "Esperamos que esta feria sirva para mantener unidos a los dos países y qué mejor manera que por medio de los libros", ha subrayado Correa.

Además, el ecuatoriano ha lamentado el elevado número de víctimas mortales y damnificados que ha provocado la ola invernal en Colombia, por lo que ha puesto a disposición de sus autoridades la ayuda de su país. "La infraestructura sanitaria que tiene Ecuador en la frontera, vial, escuelas ... etcétera, están a las órdenes del pueblo colombiano. Todo lo que podamos hacer sólo tienen que pedirlo", ha señalado.

POLÉMICA POR EL "CONFLICTO ARMADO"

Asimismo, el presidente ecuatoriano se ha pronunciado sobre la polémica que existe en el país vecino por la denominación de "conflicto armado" a la lucha entre las fuerzas de seguridad y los grupos armados ilegales.

Correa ha considerado acertada esta nomenclatura, debido al elevado número de colombianos que cruzan la frontera huyendo de la violencia. "Hay decenas de miles de refugiados por este conflicto de casi medio siglo, que todos rogamos día a día pronto termine con una solución pacífica", ha dicho.

El debate surgió ayer cuando Santos reconoció la existencia de un "conflicto armado" en Colombia, marcando así distancias con su antecesor en el cargo, Álvaro Uribe, quien durante sus ocho años de gobierno ha negado esta máxima al considerar que es una especie de "legitimación de los terroristas".