3 de mayo de 2007

Colombia/EEUU.- Concluye el primer día de la visita oficial de Uribe a Washington

WASHINGTON, 3 May. (EP/AP) -

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, concluyó hoy la primera de las tres jornadas de su visita oficial a Estados Unidos tal como se esperaba. Uribe se saludó de nuevo efusivamente con el presidente estadounidense, George W. Bush, algunos demócratas le dirigieron miradas de duda y sindicatos y activistas de Derechos Humanos le mostraron su más absoluta oposición.

Es mucho más lo que está en juego para Uribe en esta visita que en cualquier otra del pasado reciente. A sus gestiones para la aprobación del tratado de libre comercio (TLC) y para la obtención de más ayuda a través del Plan Colombia se ha unido el inesperado esfuerzo que tiene que realizar para mejorar su imagen después de que se le relacionara a grupos paramilitares.

Para Bush, con quien se entrevistó temprano como primera actividad de una amplia agenda, Uribe no tiene que probar nada. Sus antecedentes de político de convicciones firmes en favor de la democracia y las libertades siguen siendo incólumes, dijo ante los periodistas.

Pero, el presidente estadounidense admitió que su colega, a quien volvió a llamar "amigo", puede estar en dificultades en otros frentes, especialmente el del Congreso estadounidense, controlado por la oposición demócrata, a cuyos miembros Bush les pidió darle a Uribe la oportunidad de ser escuchado. Uribe tuvo esa oportunidad con una serie de entrevistas en el Capitolio, que incluyeron al líder demócrata del Senado, Harry Reid.

Reid dijo a través de su portavoz, Federico de Jesús, que no daría cuenta formal de los asuntos tratados debido a que se trató de "una entrevista privada", una posición opuesta a la que siguió con la visita el mes pasado del presidente peruano Alán García, empeñado en las mismas gestiones de libre comercio.

Uribe ha traído para este viaje algunas consignas para sus intervenciones. Dijo ante Bush y en otros lugares que su Gobierno está empeñado en tres objetivos: consolidar la seguridad democrática, crear más confianza en Colombia para las inversiones y satisfacer objetivos sociales cruciales.

En la conferencia anual del Consejo de las Américas en el Departamento de Estado, Uribe tocó el tema más caliente de esta visita. Declaró que bien pudo aliarse a los paramilitares para hacer una lucha conjunta contra las guerrillas narcoterroristas y que los resultados hubiesen sido exitosos. Pero, indicó, su Gobierno evitó entrar en alianzas "con criminales para derrotar a criminales" porque prefirió hacerlo por la vía que señala la institucionalidad democrática. Uribe dijo que cada mañana al despertarse su pensamiento iba hacia Dios para pedirle no ser débil en su "decisión de derrotar al terrorismo en Colombia".

El presidente colombiano terminó su participación ante el Consejo de las Américas como empezó: con la ovación en pie de los aproximadamente 200 participantes.

El senador Patrick Leahy, demócrata de Vermont y presidente del subcomité de relaciones exteriores, afirmó en una declaración coincidente con las gestiones de Uribe que lo ha apoyado en los últimos cinco años y que continuaba apoyándolo y deseándole éxito. "Ha hecho muchas cosas buenas para su país", declaró. "Pero eso no significa que yo esté de acuerdo con todo lo que dice o hace".

Leahy, como presidente del Comité de Apropiaciones, un organismo que ha aprobado más de 500 millones de dólares en ayuda para Colombia cada año, retuvo una entrega de 55 millones de dólares para las fuerzas militares colombianas.

Explicó que la retención continúa debido a que no estaba convencido de la forma en que el Departamento de Estado ha certificado que los militares respetaban los Derechos Humanos en sus operaciones.

La gestión de Uribe en el Congreso no es fácil, pues tratará de convencer de sus tesis a legisladores demócratas, como Leahy, que tienen grandes presiones de grupos sindicales para pedirle al gobernante garantías de respeto a los Derechos Humanos, incluyendo el derecho laboral y protección de sindicalistas.

Leahy se reunió el martes con Mario Iguarán, el fiscal general colombiano, quien adelantó que las investigaciones de asesinatos de sindicalistas, el punto crítico de las reivindicaciones demócratas ligadas al libre comercio, estaban arrojando una participación conjunta de paramilitares y fuerzas oficiales.

"Lamentablemente, los demócratas tienen los votos para la aprobación del tratado de libre comercio", dijo Stephen Donehoo, director de Kissinger McLarty Associates. "La mayoría de republicanos, incluyendo los miembros del Gobierno, están totalmente convencidos de que el tratado debe ser aprobado porque Colombia es un país importante para la seguridad nacional de este país".