7 de marzo de 2014

Las FARC instan a Santos a "despedir" a Pinzón

Las FARC instan a Santos a "despedir" a Pinzón
COLPRENSA

BOGOTÁ, 7 Mar. (Notimérica/EP) -

   Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han instado al Gobierno de Juan Manuel Santos a "despedir" a su ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, por los escándalos de corrupción que afectan al estamento militar.

   El jefe del equipo negociador de las FARC, 'Iván Márquez', ha cargado contra "los enemigos de la solución política del conflicto armado, que, atrincherados en altos cargos del Gobierno, no cesan de sabotear los esfuerzos por el entendimiento entre los colombianos, sin que se haya escuchado hasta ahora ninguna reconvención presidencial".

   De esta forma se ha referido a Pinzón, "el de la agenda extraviada en su viaje a Washington, al que la CIA parece haberle asignado, dentro de su condición de lacayo, el papel de disparar todos los días contra el propósito de paz por el que claman los colombianos".

   "Pinzón exige a nuestros portavoces pronunciarse sobre el narcotráfico en las FARC, fingiendo no percatarse que de manera suficiente hemos expuesto nuestras verdades", ha dicho en la rueda de prensa que ha ofrecido desde La Habana.

   Entre estas verdades, ha subrayado "la exigencia de establecer una comisión independiente especializada sobre la empresa transnacional del narcotráfico para que afloren las conclusiones que coloquen de una vez por todas en su sitio a los verdaderos responsables".

   El también 'número dos' de la guerrilla ha denunciado que "la institucionalidad que representa el ministro de Defensa está untada hasta los tuétanos" en el problema de los cultivos ilícitos de drogas, de acuerdo con un comunicado de las FARC.

   "Este sujeto está en deuda de hablarle al país sobre la realidad de los escándalos actuales de corrupción por el que atraviesan las Fuerzas Armadas, de los cuales no está exento", ha exigido el líder insurgente.

   'Iván Márquez' también ha instado a Pinzón a "hablar al país de sus propios escándalos relacionados con negociados que favorecen a proveedores del Ministerio de Defensa de los cuales recibe prebendas, dotes, gangas y canonjías, apartamentos y gomina".

   "¿Qué hacía mientras el coronel Robinson González del Río durante años, frente a sus narices, suministraba armas a los grupos narcoparamilitares? En un Gobierno decente, sin duda, un funcionario de esta calaña ya habría sido despedido del cargo", ha considerado.

"LENGUAJE DESMEDIDO"

   El jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, advirtió ayer a las FARC de que "con su lenguaje desmedido están minando la confianza y creando obstáculos para el buen trabajo de la mesa de negociaciones".

   De la Calle se refirió, en concreto, a "sus palabras en esta ocasión contra el ministro de Defensa y contra las Fuerzas Militares". "¿Cómo contribuye esto a la buena marcha de unas conversaciones que requieren un clima de respeto?", planteó.

   El que fuera vicepresidente colombiano aclaró que no va a permitir que "desde este escenario de paz que es La Habana las FARC se conviertan en jueces de las instituciones y los funcionarios, porque no lo son".

   Así, adelantó que el equipo negociador del Gobierno "no caerá en el juego que pretenden montar las FARC de convertir la mesa de negociaciones en un ring de boxeo. "No transitaremos por este camino absurdo", zanjó.

FIN DE CICLO

   Gobierno y FARC han puesto fin al 21º ciclo de conversaciones, centrado en la solución al problema de las drogas ilícitas. En esta ocasión no ha habido comunicado conjunto porque las partes han preferido continuar con "comisiones de trabajo".

   Las FARC han invitado a Estados Unidos a que se una al diálogo de paz, al considerar que este punto es de su incumbencia, como principal aliado de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, pero todavía no han obtenido respuesta.

   Desde el 8 de octubre y el 19 de noviembre de 2012 en Oslo y La   Habana, respectivamente, Gobierno y FARC llevan a cabo un diálogo de paz basado en una agenda de seis puntos para poner fin a más de cinco décadas de conflicto armado, en las que han muerto 600.000 personas.

   Tras seis meses de intensas negociaciones, finalmente el pasado 26 de mayo las partes pactaron sobre desarrollo agrario y rural, el primer punto de la agenda y el más importante para la guerrilla, ya que sobre él pivota toda su lucha armada.

   El segundo acuerdo del proceso de paz llegó el pasado 6 de noviembre, sobre participación política. Los puntos clave son el compromiso para crear un estatuto de la oposición, que establezca sus derechos, deberes y garantías, y una reforma electoral, que incluye circunscripciones transitorias.