18 de septiembre de 2006

Colombia.- El fiscal general de Colombia no dimitirá por el polémico empleo de un mentalista como asesor de la entidad

Iguarán pidió disculpas y se mostró dispuesto a aclarar las eventuales irregularidades y los "chismes de pasillo"

BOGOTA, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

El fiscal general de Colombia, Mario Iguarán, anunció hoy lunes al país que no piensa renunciar a su cargo a causa del escándalo desatado por las declaraciones a la prensa del mentalista Armando Martí, quien habría sido contratado por la entidad para recibir su asesoramiento en la toma de decisiones.

En declaraciones a una emisora de radio local, Iguarán reconoció estar "decepcionado por la actitud de Marti, a quien entregó su amistad" pero quien, según el fiscal, "erróneamente dijo que había suscrito informes de inteligencia que no lo eran, ventilado intimidades de su vida personal que nunca debieron salir a la luz".

El fiscal general pidió nuevamente disculpas y se mostró dispuesto a aclarar las eventuales irregularidades administrativas y las denuncias derivadas, a su juicio, de "chismes de pasillo". "Estoy dispuesto a responder por la comisión de investigación de la cámara de representantes si es del caso y se halla algún tipo de responsabilidad", sentenció.

"Al señor Armando Martí le di mi amistad. Lo consideré mi amigo y en ese orden entré en un contacto de carácter personal, distinto y separado (...) Agradezco la oportunidad de ofrecer excusas. Me equivoqué al confiar en la gente (...) A él lo considero un profesional que se mostraba como mi amigo", afirmó el alto cargo en declaraciones recogidas por la emisora local 'RCN Radio'.

Dijo que su equipo de colaboradores le ofreció la renuncia para que dispusiera de sus cargos. "Estoy desconcertado y pido excusas al país y a los servidores de la fiscalía por este bochornoso incidente folclórico que nos está haciendo daño", manifestó Iguarán.

EL PECADO DE LA "BUENA FE"

El fiscal aclaró que a Marti le fueron retirados los privilegios de su puesto de trabajo antes de las denuncias de los medios de comunicación y no cuando éstas salieron a la luz. Además, negó que se hayan tomado decisiones en base a informes del mentalista.

Confesó que quizá su pecado es "que siempre parte de la buena fe y presunción de inocencia", cuestión por la que, explicó, fue censurado por su familia. "Cuando veo en lo que ha terminado todo esto pienso que detrás podrían estar algunas personas conspirando", apuntó.

El fiscal general señaló que, a su juicio, nadie le puede acusar de falta de carácter, ya que ha tomado múltiples determinaciones en contra de la criminalidad. Indicó que su familia lo apoya porque conoce su trabajo y su lucha contra el narcotráfico.

Tras desatarse la polémica por las declaraciones del mentalista, Iguarán recibió el respaldo del Gobierno del presidente Alvaro Uribe. La pasada semana el ministro de Interior, Carlos Holguin, expresó que el Ejecutivo respeta la independencia que tiene esa institución pero que no duda de la transparencia del fiscal general.