14 de noviembre de 2007

Colombia.-La fortaleza de las instituciones ha permitido a Colombia sobrevivir a la violencia, dice un miembro de la OEA

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Colombia ha sobrevivido a "tal" situación de violencia continuada durante casi seis décadas gracias a la "fortaleza de sus instituciones", condición que no se da en todos los países de la región, según consideró el director del departamento de sustentabilidad democrática y decisiones de la Organización de Estados Americanos (OEA), Víctor Rico.

En el marco de la clausura del seminario 'Balance de dos años de aplicación de la Ley de Justicia y Paz', que concluyó hoy en Madrid, Rico indicó que "por primera vez, la sociedad colombiana está enfrentando de forma directa a los paramilitares", ya que no puede decirse que los candidatos presuntamente beneficiados por estos grupos "hayan sido los más favorecidos en las urnas por los colombianos". Además, señaló que la muestra de la solidez de las instituciones de ese país se ve en la "reducción de los índices de violencia", lo que se refleja en "la percepción" de los ciudadanos.

"Ahora están dadas las condiciones para acabar con este problema de una manera eficaz", como un propósito de país común. Rico añadió que la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) "es un punto de partida para una solución a 60 años de enfrentamientos para conseguir la Paz".

Por otra parte, el representante de la OEA destacó la importancia que puede y debe jugar la comunidad internacional para "acompañar a Colombia" en este proceso de pacificación. Los organismos internacionales, acotó, "no podemos cuestionar procesos de paz" que estén dentro del marco democrático.

"En la medida que acompañemos a las instituciones colombianas podremos contribuir a que Colombia supere este mal", concluyó.

LA VOZ DE LAS VÍCTIMAS DEL CONFLICTO.

Por su parte, el presidente del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado de Colombia, Iván Cepeda, aseguró que "no hay un crimen que se cometa en Colombia" sin sedicia. También añadió que el problema es que los colombianos "se han acostumbrado" y que por "ingenuidad o representación (...) en Colombia hemos perdido la noción de la gravedad de lo que sucede".

Cepeda indicó que Colombia "requiere transformaciones estructurales y de fondo" porque este "proceso dinámico" que hoy se vive en ese país "arroja unos resultados que son imprevisibles".

Sin embargo, el portavoz de las víctimas colombianas declaró que se sienten "expresados" en la labor que las Altas Cortes del Estado realizan en el país. "Estamos orgullosos de las sentencias de la Corte y de los procesos que están adelantando, y ahí tenemos puestas nuestras esperanzas", agregó.

Mientras, sostuvo que los paramilitares "siguen existiendo" y también sus "múltiples" formas como la parapolítica o el narcotráfico. En ese sentido hizo alusión al conocido como 'Pacto de Ralito' firmado en 2001 entre paramilitares y políticos con el objetivo de "fundar un Estado distinto a un Estado democrático" en el que el dinero de las arcas públicas iría a parar a los bolsillos de los paramilitares y los narcotraficantes y en el que se irrespetaran los derechos y las libertades democráticas.

Cepeda denunció también, en presencia de altos representantes del Estado Colombiano, que seis gobernaciones principales, excepto la de Cundinamarca, están "en manos de personas muy dudosas", al igual que seis alcaldías "de las más importantes del país".

El portavoz del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado de Colombia expresó que "derrotar ese pacto es un desafío de nuestro país hoy" que se materializa en la "lucha por los derechos de las víctimas". Cepeda consideró que no habrá justicia hasta que no se reconozca a las víctimas del conflicto colombiano su derecho a la tierra y al territorio, que ha sido "centro del problema las últimas seis décadas", y mientras las víctimas no tengan derecho a la participación política.

Las víctimas "tienen derecho a exigir muchas cosas", pero también al acceso al poder político, a recuperar su autonomía y a tomar decisiones sobre sus problemas", acotó.

Cepeda dijo que "para muchas comunidades, el hecho de que no estén siendo masacradas" es el todo, pero que el Movimiento que representa no solo quiere "que no se les mate sino también que puedan ser libres".

El presidente del Consejo General de la Abogacía Española concluyó que "todas las víctimas necesitan una reparación" y que eso sólo se dará cuando se puedan asumir posturas claras "ante la maquinaria del terror".

Finalmente, el moderador de la mesa del seminario organizado por el Centro Internacional de Toledo para la Paz concluyó que no existe un modelo único, "una Biblia única, pero la Paz necesita una dosis de compromiso".

Carnicer indicó que el gran objetivo de desmantelar el esfuerzo insurgente "no se conseguirá si la Justicia no es relativa". "Un proceso de Paz no es un proceso de reflexión", puntualizó.

Según éste, "la paz es la búsqueda de estabilidad con una base de justicia y moralidad" y destacó que "no cabe duda" de que en Colombia "se han hecho esfuerzos" poco comunes, "por lograr un equilibrio entre Justicia y Paz", pero valoró que el Gobierno colombiano en esta misión está combinando el proceso de intercambio humanitario con la estrategia política.