1 de febrero de 2012

Colombia.- El Gobierno cree que no hay "justificación" para aplazar la liberación porque desconoce dónde se producirá

BOGOTÁ, 1 Feb. (Colprensa/EP) -

El ministro de la Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, ha considerado este miércoles que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no tienen "justificación" para aplazar la liberación de seis de los uniformados que tienen en su poder puesto que el Ejecutivo no está al tanto de lugar donde estaba previsto que fueran liberados y por tanto no está llevando a cabo operaciones militares.

"No hay justificación alguna. El Gobierno no conoce ni coordenada alguna ni región", ha señalado Pinzón en declaraciones a Caracol Radio, reconociendo que aunque ha habido algunas reuniones con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y con Colombianos y Colombianas por la Paz sobre las liberaciones, "nunca se han mencionado coordenadas".

Así pues, ha asegurado el titular de Defensa, "no se adelantan operaciones en regiones donde se considere que puede haber liberaciones". El ministro ha lamentado que la guerrilla siga "jugando con las personas y las familias" y ha reiterado que el Gobierno, en el pasado y cuando ha sido necesario, ha suspendido las operaciones militares en zonas determinadas y ofrecido la logística necesaria.

"Haremos lo que sea necesario para que estas familias vuelvan a tener a sus seres queridos", ha asegurado, si bien ha dejado claro que "el Gobierno ahora no puede convertirse en responsable de la tortura psicológica por parte de las FARC a través del secuestro de militares y civiles".

Asimismo, Pinzón ha indicado que el Ejecutivo de Juan Manuel Santos no se ha negado a la participación de un tercer país como mediador en las liberaciones y de hecho sabe que cuenta con el apoyo de Brasil, que ya apoyó otras liberaciones de rehenes anteriores.

LAS FARC DENUNCIAN PRESENCIA MILITAR

Las FARC han anunciado este miércoles el aplazamiento de la liberación porque el área que habían "escogido para la liberación (...) ha sido militarizada injustificadamente por el Gobierno de Colombia".

En un comunicado firmado por el secretariado del Estado Mayor Central de las FARC, la guerrilla denuncia que "militares patriotas nos habían alertado de las intenciones del Gobierno de Santos de procurar a toda costa un rescate militar, sin importar que éste pudiera derivar en un resultado luctuoso, como el del pasado 26 de noviembre". Entonces la guerrilla mató a cuatro rehenes durante un intento de rescate del Ejército.

"Los queremos liberar vivos, pero parece que el Gobierno prefiere entregarlos en catafalcos a sus familiares", agrega. Según las FARC, esa actitud del Gobierno colombiano "corresponde con la determinación gubernamental reciente de impedir el concurso internacional humanitario en la anunciada liberación".

Las FARC habían anunciado la liberación del sargento del Ejército Luis Alfonso Beltrán, el sargento de la Policía César Augusto Laso, los subintendentes Carlos José Duarte, Jorge Trujillo y Jorge Humberto Romero, así como el cabo primero José Libardo Forero, en las próximas semanas.

El comunicado, dirigido a varias activistas, entre ellas la exsenadora Piedad Córdoba y la Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, señala que, pese a la suspensión, su "determinación unilateral (...) se mantiene en pie" y por ello cuando se den las condiciones exigidas se reanudará el proceso de liberación.

"Tan pronto amaine la insania (locura) que se ha apoderado del Palacio de Nariño (sede de la Presidencia colombiana), haremos un nuevo intento para que ustedes puedan recibir a los que serán liberados", remacha el texto.