26 de marzo de 2007

Colombia.- El Gobierno dice que la muerte de 15 personas en Chocó se debe a una gastritis y descarta la desnutrición

BOGOTÁ, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Protección Social de Colombia, Diego Palacio Betancourt, aclaró que es muy aventurado decir que los 12 niños y los tres adultos que murieron en el último mes en el departamento de Chocó fue por desnutrición y atribuye este hecho a infecciones gástricas que se registran permanentemente en esta zona del país.

Palacio explicó que gran parte del problema se produce en la población de Carmen del Darién, donde han llegado dos comisiones desde que recibieron el pasado sábado los reportes sobre la presunta aparición de algunos problemas de salud.

"La secretaria de salud de Carmen del Darién me dice que en el último mes y medio ella tiene registradas las muertes de tres niños pero la causa de su muerte no es hambre sino problemas gastrointestinales", destacó a la emisora local 'W Radio' tras anunciar que esperarán los próximos informes de los médicos epidemiólogos para "determinar lo que ocurre".

No obstante, el ministro de Protección Social reconoció que Chocó tiene la mayor tasa de mortalidad infantil en Colombia, con 90 menores de edad muertos por cada mil nacimientos, y manifestó que existen muchas dificultades para hacer llegar asistencia sanitaria a algunas zonas del departamento, lo cual empeora la situación.

Por su parte, el secretario de salud del departamento de Quibdó, Gustavo Kringer, señaló que en los últimos 30 días han muerto tres niños al presentar "cierto grado de desnutrición". Así, destacó que "la situación es difícil porque se han registrado 139 casos de diarrea de enero a marzo, pero estas muertes no obedecen estrictamente al hambre sino a cierto grado de desnutrición".

El defensor del pueblo, Vólmar Pérez, alertó este fin de semana que doce niños y tres adultos han muerto por desnutrición en el último mes en la localidad de Domingodó, en Chocó, mientras otros nueve menores están en grave peligro.

Domingodó, habitada por comunidades indígenas y afrodecendientes que viven en condiciones de extrema pobreza, está viviendo una "verdadera emergencia sanitaria", explicó Pérez, quien atribuyó la situación a la "negligencia" de las autoridades locales.