3 de mayo de 2007

Colombia.- Gustavo Petro propone que una misión de la CPI investigue los crímenes contra la humanidad en Colombia

El senador del partido opositor Polo Democrático acusó al presidente Álvaro Uribe de ser "permisivo y activo" con el paramilitarismo

MADRID, 3 May. (EUROPA PRESS) -

Una misión de observación de la Corte Penal Internacional sería clave para ayudar a conocer la verdad sobre el fenómeno del paramilitarismo en Colombia, con el cual el presidente de ese país, Álvaro Uribe es "permisivo y activo". Así lo consideró este jueves en Madrid el senador opositor del partido colombiano Polo Democrático, Gustavo Petro, quien lleva meses recibiendo amenazas y que está bajo protección estatal impuesta por la Organización de Estados Americanos (OEA).

"Yo nunca he dicho que (Álvaro) Uribe sea el fundador del paramilitarismo; pero cuando fue gobernador de Antioquia, en su departamento ese fenómeno creció en un 640 por cien. Yo atribuyo ese aumento a una política permisiva y también activa con la creación de las 'Convivir' que aún hoy existen", afirmó Petro.

"Hasta las haciendas del presidente y su familia eran usadas --yo no he dicho que Uribe lo supiera-- para albergar paramilitares. El presidente, entonces gobernador, no tenía una política de seguridad global. Era una política de seguridad sesgada de 'todo contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC)", añadió el senador.

Petro, quien es miembro de la Comisión Primera del Congreso de Colombia y senador por Bogotá, afirmó que en Colombia la verdad significa conocer exactamente los nombres de los funcionarios públicos que permitieron por acción o por omisión los actos de paramilitarismo.

"La justicia es el instrumento que debe llevarnos a la verdad. parte de Colombia está de acuerdo en conocer la verdad. No todo el Estado está en función del paramilitarismo. Una parte de la Justicia está actuando con decisión contra ese fenómeno, principalmente la Corte Suprema", sostuvo.

Además el senador de la oposición consideró que la amenaza y el asesinato "ya no provienen del paramilitarismo sino que se mueven cada vez más cerca, en círculos próximos al Estado".

"Una misión de observación de la Corte Penal Internacional (CPI) serviría para la única instancia que tiene capacidad judicial penal contra individuos que provoquen delitos de lesa humanidad pueda actuar", propuso.

"La CPI debería tener una misión de observación en el terreno, analizando en el terreno, la confesión de los paramilitares, si es en base a la verdad o en base a la impunidad y así tomar las medidas objetivas que se necesitarían en el inmediato futuro", insistió el senador.

"Si quisiéramos ubicar un tipo de colaboración con un proceso de revelación que nos permitiera a los colombianos somos los únicos responsables de una salida democrática, eso no sería plata (dinero), ni discurso. El apoyo sería una misión de la Corte Penal Internacional, que en términos de fortalecer el aparato judicial, daría un claro mensaje a los paramilitares hoy detenidos, que tienen la obligación de confesar; para que confiesen de verdad todo y por tanto avancemos en positivo sobre el terreno que nos interesa que es cortar las relaciones del Estado con los paramilitares y por tanto, abrir las compuertas de la democracia. Para que los paramilitares sepan que si no lo hacen, lo que sigue es la Corte Penal Internacional", manifestó Petro.

"Quien pesa sobre la Corte Penal Internacional no es Estados unidos sino Europa, que tiene que saber descifrar bien si la prioridad está en los intereses económicos de las empresas europeas, fundamentalmente españolas que están en Colombia, o en los intereses de la humanidad", añadió.

"Una parte de la sociedad colombiana piensa que se gana con fórmulas que no son comunes a la democracia con tal de destruir las FARC. Yo la verdad, no creo que la sociedad colombiana gane destruyendo su democracia para destruir las FARC", opinó.

"En Colombia se ha construido unas autodefensas para destruir el comunismo colombiano, que articulados con el narcotráfico, que articulados de la misma manera, que no solo devoraron la pequeña y débil democracia colombiana", consideró.

"En ese rincón de América Latina, que es Colombia, es donde en las últimas décadas, --incluidas las décadas de las dictaduras del Cono Sur y centroamericanas-- es donde más crímenes contra la humanidad, en número, en magnitud, en intensidad y en víctimas, se han producido en todo el hemisferio", indicó Petro.

"La responsabilidad de Uribe en esto es la permisividad, en primer lugar. Bajo el periodo de gobierno en que fue gobernador de Antioquia, cuna del paramilitarismo, este fenómeno aumentó en un 640 por ciento. Actualmente también hay permisividad; Uribe ha hecho una negociación política con el narcotráfico y la negociación política versa sobre el poder", mantuvo.

Petro, quien acudió hasta el Centro de Abogados de Atocha en Madrid para explicar su postura sobre el proceso que vive en Colombia por las denuncias de vínculos de los paramilitares con el gobierno, dijo que su país asiste a un "empoderamiento de la vida narcotraficante dentro del país y una reparamilitarización".

En ese sentido, el senador acusó a Uribe de promover la violencia contra la oposición después de que el presidente dijera en público que "la oposición democrática es terrorista y es guerrillera".

"Yo tengo una protección derivada de medidas cautelares que la OEA (Organización de Estados Americanos) expidió en beneficio mío y que obliga al gobierno a protegerme, pero no es ese el mismo caso que el de miles de militantes de el Polo Democrático sobre los cuales no solo cae la acusación presidencial sino también toda la inteligencia militar y policial siguiéndolos, porque así lo confesó el presidente. Eso en una sociedad polarizada es un llamado a que nos maten", indicó.

"Pido a la sociedad colombiana que construyamos democracia", solicitó. Finalmente Gustavo Petro recordó que Colombia lleva más de 30 años "amenazada por el terror", lo que según él a cualquier sociedad del mundo le produce un estado de anestesia.

El presidente del partido Polo Democrático, nacido en la región colombiana de Cundinamarca permanecerá esta semana en España explicando sus posiciones sobre el fenómeno del paramilitarismo y su efecto en ese país.