5 de febrero de 2007

Colombia.- Iglesia colombiana se opone al rescate militar de los secuestrados e insiste en el intercambio humanitario

Obispos instan al Gobierno a concretar más acuerdos de paz con los grupos armados

BOGOTÁ, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Iglesia Católica colombiana manifestó hoy su rechazo a que las personas que se encuentran en poder de los grupos armados sean rescatadas a través de operaciones militares, e insistió en el canje humanitario con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como la mejor opción para conseguir la libertad de los secuestrados.

Los 90 obispos reunidos en la "82 Asamblea Plenaria del Episcopado" que se celebra en Bogotá transmitieron este mensaje durante el discurso inaugural en el que discutirán temas relacionados con la Iglesia colombiana y algunos tópicos sobre la situación actual del proceso de paz y la 'parapolítica'.

"No podemos dejar de insistir en que se haga cuanto antes el acuerdo humanitario y que se evite poner en riesgo la vida de los secuestrados", expresó el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), monseñor Luis Augusto Castro.

"Apoyamos el intercambio humanitario pero no el rescate militar", expresó monseñor Castro al hacer un llamamiento al Gobierno de Álvaro Uribe a que acceda al intercambio de efectivos de las FARC que se encuentran detenidos en las cárceles de este país por un grupo de 58 secuestrados entre los que se encuentran políticos y funcionarios.

Uribe ha señalado en reiteradas ocasiones que el Gobierno debe "actuar" para poder conseguir la libertad de quienes permanecen en cautiverio. Sin embargo, esta iniciativa ha tenido muchos detractores como Yolanda Pulecio, la madre de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt -secuestrada desde el año 2000- quien se niega a la intervención militar ya que pone en riesgo la vida de su hija.

OTROS ACUERDOS

Por otro lado, los obispos añaden que deben concretarse más acuerdos que permitan eliminar otros problemas que también están relacionados no sólo con las FARC sino también con el Ejercito de Liberación Nacional (ELN) y con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

"Es necesario que otros acuerdos humanitarios se hagan realidad para acabar con el secuestro extorsivo, con las minas antipersonal, con la agresión a la sociedad civil, con el desplazamiento y sean como una ventana que se abra a los diálogos efectivos hacia la paz con justicia social", acotó monseñor Castro.

Así, el presidente de la CEC reiteró su invitación a las FARC "a que desistan de identificar la paz con la toma del poder por las armas y a que se planteen decididamente una forma de reinserción y de colaboración política ajena a la violencia".

También expresó su preocupación por "la proliferación de grupos de tipo mafioso que aunque pequeños son numerosos" alerta que 2van copando territorios y regiones de Colombia". De esta manera, dio un voto de confianza al Gobierno para que su "acción integral" pueda definitivamente "frenar este nuevo fenómeno inspirado por viejos anhelos de poder al margen de la institucionalidad".

De esta manera, rechazó "cualquier forma de penetración ilegal y corrupción al interior del Estado" y destacó que se debe persistir en el conocimiento de la verdad porque representa una condición para curar las heridas de la violencia y restituir la dignidad de las víctimas, victimarios y sociedad en general".