4 de mayo de 2012

Una joven vinculada al escándalo de prostitución de los agentes de EEUU teme ser víctima de "represalias"

BOGOTÁ, 4 May. (EUROPA PRESS) -

Dania Suárez, una joven que estuvo vinculada al escándalo de prostitución de los agentes del servicio secreto de la Casa Blanca, ha confesado este viernes que teme ser víctima de "represalias" por haber tenido relaciones sexuales con uno de ellos, pese a que en ningún momento supo que se trataba de un miembro del cuerpo de seguridad del presidente estadounidense, Barack Obama.

En declaraciones a la Cadena Ser, Suárez ha comentado que conoció al agente --cuya identidad no reveló-- en una discoteca en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, en el marco de la VI Cumbre de las Américas, cuando se acercó a su mesa para bailar y beber con ella y una amiga.

"A la hora me dijo que quería pasar la noche conmigo y yo le dije que eran 800 dólares (610 euros)", a lo cual el oficial respondió que "no había problema", ha explicado la mujer. Ambos se fueron al Hotel Caribe, junto a otro agente y a la amiga de Suárez, y cada pareja entró a una habitación distinta. "Iba muy borracho, pero era consciente de lo que estábamos haciendo", ha agregado.

Suárez pasó la noche con el agente pero a las 06.30 horas se vio obligada a salir de la habitación ya que, "por norma del hotel", los acompañantes de los huéspedes no pueden pasar más tiempo allí o, de lo contrario, deben pagar por su estancia. Los problemas comenzaron cuando ella pidió al agente que le pagara lo convenido, pero sólo le dio 50 dólares (38 euros).

La joven fue a buscar a su amiga en la habitación de al lado y pidió al otro agente que intercediera por ella para que su compañero le pagara, sin embargo, no tuvieron éxito. "Indignada de esperar tanto tiempo me fui a mi casa pero en el camino me encontré a un policía a quien le dije lo que había pasado y que no quería pagarme por mis servicios", ha revelado.

Suárez, el policía y otro oficial fueron hasta el Hotel Caribe para hablar con el agente para pedirle que pagara el dinero que había acordado la noche anterior. Finalmente, entre varios agentes reunieron 250 dólares (190 euros).

"NO SABÍA QUIÉN ERA"

Suárez ha asegurado en repetidas ocasiones que no tenía la más mínima idea de que su cliente era un agente de seguridad de Obama. "A los dos días de esto me entero de lo ocurrido por un amigo, pero no lo podía creer", ha aseverado.

Durante el tiempo que estuvo con el agente no se percató de nada que delatara que se trataba de una persona vinculada a la Casa Blanca. "No vi nada sospechoso, ni vi arma, no le vi nada. En este momento no me creo que el cuento de que sea un agente porque no lo sospeché", ha señalado.

Asimismo, ha aclarado que el hotel donde mantuvo relaciones con el agente estaba al tanto de que se trataba de una prostituta. "El hotel no tiene nada que ver con esto. Yo cuando llegué con él podría haber sido una hermana, una amiga, cualquier persona", ha subrayado.

Suárez cree que el escándalo de prostitución estalló porque los policías pudieron haber puesto una queja a sus superiores y a partir de ahí se habría extendido el rumor. Pero aclara que ella no puso ninguna denuncia ni tampoco su amiga, quien le habría confesado que no hizo "nada" con el agente que la eligió a ella "porque le había gustado muchísimo".

Un detalle que destaca la joven es que el agente no había tomado precauciones en torno a su seguridad. "Yo he podido haber hecho mil cosas en esa habitación", ha dicho irónicamente, al referirse a que cualquier persona con cierta malicia que supiera que se tratara de una persona vinculada a Obama podría haber registrado todo y hasta haber obtenido información importante.

A raíz de este escándalo, Suárez decidió salir de Colombia porque tiene "muchísimo miedo de las represalias que puedan tomar" hacia su familia, especialmente, hacia su pequeño hijo. "Fácilmente ellos (los agentes) me pueden hacer algo. Si a mi me llega a pasar algo son ellos, porque no tengo problemas con nadie", ha denunciado en una entrevista a la emisora colombiana La W.

Como consecuencia de este escándalo, unos 20 miembros del servicio de seguridad de Obama fueron enviados de regreso a Washington en plena VI Cumbre de las Américas por haber presuntamente contratado servicios de prostitución. Una docena de agentes del Servicio Secreto han sido expulsados de sus filas o sancionados y otra docena de militares están siendo investigados.