30 de noviembre de 2012

Santos y Ortega se reunirán durante la investidura de Peña Nieto para frenar la escalada de tensión

BOGOTÁ, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los presidentes de Colombia y Nicaragua, Juan Manuel Santos y Daniel Ortega, respectivamente, se reunirán en el marco de la ceremonia de investidura de Enrique Peña Nieto como presidente de México, el 1 de diciembre, para frenar la escalada de tensión bilateral por el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la disputa territorial entre ambos países, según la prensa local.

El embajador de Colombia en Ciudad de México, José Gabriel Ortiz, ha revelado, en una entrevista concedida a Blu Radio, que Ortega, a través de la embajadora de nicaragua en Ciudad de México, Tamara Hawkins, ha expresado su disposición a reunirse con Santos en el país norteamericano.

"El presidente Ortega se ha comunicado conmigo a través de su embajadora para decirme que querría estrecharle la mano y darle un abrazo fraternal al presidente Santos, aprovechando la coyuntura de la toma de posesión del presidente Peña Nieto", ha dicho, según recoge la revista colombiana 'Semana'.

Por su parte, Caracol Radio ha añadido que Ortega ha trasladado a Ortiz su voluntad de "arreglar esta situación de manera fraternal, como hermanos, tal y como han hecho estos dos pueblos (el nicaragüense y el colombiano) durante toda la historia de América Latina".

De acuerdo con Ortiz, Santos "no tiene ningún inconveniente en reunirse (con Ortega). "Lo hará en el momento que le permita su agenda", ha matizado, subrayando que "el presidente tiene muchos compromisos en Colombia".

Santos participará este viernes en la cena que ofrece el presidente saliente de México, Felipe Calderón, y el sábado asistirá a la ceremonia de investidura de Peña Nieto. Después, volverá "inmediatamente" a Colombia.

La escalada de tensión bilateral comenzó el pasado 19 de noviembre cuando la CIJ reconoció la soberanía colombiana sobre el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, que reclamaban tanto Bogotá como Managua, y amplió la extensión de las aguas territoriales de Nicaragua hasta las 200 millas náuticas en todos los puntos de la línea limítrofe.

Santos ha considerado que la decisión del alto tribunal sobre las aguas nicaragüenses es un "error" porque aísla tres cayos del territorio continental colombiano y "desconoce varios acuerdos internacionales", lo que genera "una serie de complejidades" que afectarán a varios países caribeños.

En consecuencia, ha anunciado que Colombia abandonará el Pacto de Bogotá, por el cual reconoce la jurisdicción de la CIJ, y ha advertido de que no aplicará el fallo "hasta garantizar que los derechos de los ciudadanos colombianos están defendidos".

En cambio, Ortega ha calificado la decisión del alto tribunal de "victoria nacional" y, aunque ha expresado su preocupación por las palabras de su homólogo colombiano, ha confiado en que finalmente reconozca el fallo, ya que "no hay otra forma de seguir adelante".

Si no es así, la presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua, Alba Luz Ramos Vanegas, ya ha advertido de que el país centroamericano podría acudir al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para obligar a Colombia a cumplir la decisión judicial.