28 de noviembre de 2007

Colombia.- Piedad Córdoba asegura que no admitirá que la traten como a una "terrorista" tras el fin de su gestión

BOGOTÁ, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

La senadora Piedad Córdoba declaró hoy en el Senado de Colombia que no permitirá que la traten como a una "terrorista" tras el cese de su gestión como facilitadora designada por el presidente del gobierno, Álvaro Uribe, para alcanzar un acuerdo humanitario con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que permitirá el canje de secuestrados por guerrilleros presos.

Durante su intervención en el debate celebrado en el Senado sobre el acuerdo humanitario realizado por el Congreso colombiano, Córdoba declaró en tono moderado que Uribe aceptó la posibilidad de una Constituyente así como negociar con las FARC sin que estos entregasen las armas y que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien lideró las tareas de facilitación, no quería, al principio aceptar el encargo del mandatario colombiano.

La senadora, durante su declaración de testimonio, pidió al Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, --quien se encontraba en la sala-- que confirmara o desmintiera sus aseveraciones.

Córdoba finalizó su discurso sosteniendo que no admitirá que la traten como a una "terrorista" y que interpondrá una demanda contra el cónsul de Colombia en Washington (Estados Unidos), Julio César Aldana, quien contó a Uribe una versión de que ella había propuesto un gobierno de transición, con sentido de conspiración. "Nunca abusé de la confianza del presidente Uribe", indicó la senadora Córdoba, según informa el diario colombiano 'El Tiempo'.

Asimismo negó que se hubieran realizado llamadas telefónicas "a escondidas" a los generales y aseguró que solicitó autorización al presidente Uribe y al ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, para hablar con ellos.

La senadora dijo que creyó a las FARC, las cuales ya habían comenzado a "bajarse del despeje", una de las condiciones que exigían sine qua non para comenzar a hablar de liberar secuestrados.

Finalmente, Piedad Córdoba, pronosticó que si finalmente se hubiera producido la cita entre 'Marulanda' y el presidente venezolano, antes de que Uribe cancelara su mediación en el acuerdo, se habría conseguido antes del 31 de diciembre la primera entrega de secuestrados y que en enero se podría haber comenzado a hablar de un proceso de paz.

ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ.

El Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, elogió la labor de mediación que realizaron tanto el presidente Chávez como la senadora Piedad Córdoba a lo largo de sus tres meses de gestión con las FARC.

Restrepo, criticó a las FARC a las que acusó de haberse aprovechado del escenario internacional para posar en las fotos como políticos y ofreció a los guerrilleros beneficios completos si entregan a todos los secuestrados.

Por otra parte, recordó que se habían establecido unos pactos de confidencialidad y que se había pedido a los facilitadores que no hablaran con otros países para que las FARC, precisamente, no aprovecharan los escenarios internacionales.

El Alto Comisionado reconoció que al Ejecutivo de Álvaro Uribe, no le gustó que representantes de las FARC llegaran a Caracas sin que se les hubiera informado. "Luego nos enteramos de la reunión con 'Márquez'", añadió Restrepo, quien confesó que ese hecho no fue lo que más preocupó sino que las FARC llegaron a Venezuela exigiendo el despeje.

Además, aseguró que las FARC no cumplieron con la entrega de las pruebas de vida y el último equívoco, habría sido que Chávez anunciara en París, durante su visita al presidente francés, Nicolas Sarkozy, que Uribe estaba dispuesto a reunirse con Manuel Marulanda, alias 'Tirofijo'.

Por último, al Alto Comisionado, consideró que la elevada exposición del proceso en los medios de comunicación, en su opinión "fue minándolo" y finalmente la llamada al general Montoya fue "la gota que rebosó la copa". "Nunca vimos avances sustantivos", concluyó.