21 de marzo de 2008

Colombia.- Quito pide a Bogotá que investigue si uno de los muertos en el bombardeo contra Reyes es un ecuatoriano

QUITO, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Exteriores ecuatoriana, María Isabel Salvador, ha solicitado al consulado de su país en Bogotá que investigue si uno de los muertos en el bombardeo colombiano en el que murió el 'número dos' de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), 'Raúl Reyes', no es en realidad el jefe guerrillero 'Julián Conrado', sino el ecuatoriano Franklin Aizalia.

Según informa hoy la prensa local, los padres de Franklin Guillermo Aizalia viajarán la próxima semana a Bogotá para tratar de reconocer el cadáver, al que solamente han visto en fotografía. Los progenitores se enteraron a través de la prensa de que la Policía de Colombia afirma que las huellas dactilares del cuerpo no coinciden con las de "Conrado".

Para comprobar si se trató de una identificación equivocada, se prevé que intervenga también la Fiscalía de Ecuador, que tomará contacto con su homóloga colombiana para realizar las investigaciones pertinentes.

Según explicó ayer la propia ministra, se ha dirigido a la Embajada de Argentina en Bogotá, que representa los intereses de Ecuador tras la ruptura de relaciones con Colombia a raíz del bombardeo en territorio ecuatoriano del pasado 1 de marzo, para que tome conocimiento del tema y transmita la preocupación de Quito por que se esclarezca el caso.

Aizalia, de 38 años, era cerrajero y coincidiendo con el ataque colombiano desapareció de su casa, en un barrio de Quito. Según testimonios de sus vecinos, era un hombre tranquilo y trabajador y nadie ha querido referirse a una eventual relación de él con las FARC. La Cancillería, según la prensa, podría pedir una indemnización a Colombia si finalmente se confirma que él es el fallecido en el bombardeo.

ARSENAL UTILIZADO

Por otra parte, el diario 'El Comercio' informa hoy de que el peritaje realizado por Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) sobre el armamento utilizado por el Ejército colombiano en la operación apunta a que se utilizaron 10 bombas GBU 12 Paveway II que dejaron cráteres de 2,40 metros de diámetro por 1,80 metros de profundidad.

Según las especificaciones del fabricante de la bomba GBU 12, la estadounidense Texas Instruments, este explosivo puede ser guiado por láser, GPS o tecnología intersensorial (INS). Además, el informe de la FAE señala que se encontraron casquillos de proyectiles 0,50 en el sector sur del campamento, "que fueron disparadas por ametralladoras emplazadas en helicópteros, que brindaron la seguridad del personal que realizó la infiltración".

Según 'El Comercio', este tipo de bomba fue muy usado durante la 'Operación Tormenta del Desierto' en Irak y la mayoría de las bombas cayó en el área de dormitorios y de adoctrinamiento del campamento, mientras que las zonas de lavandería y entrenamiento quedaron intactas.