27 de septiembre de 2007

Colombia.- Uribe agradece la mediación de Chávez con las FARC, pero se muestra cauto ante las expectativas de éxito

NUEVA YORK, 27 Sep. (EP/AP) -

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, aseguró ayer estar agradecido por la mediación de su colega venezolano, Hugo Chávez, para lograr un acuerdo para el intercambio humanitario de presos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por rehenes a manos de esta guerrilla, aunque se mostró cauto ante el aumento de las esperanzas sobre la negociación.

En una entrevista concedida a la agencia 'AP', Uribe subrayó que el encuentro previsto para el próximo mes entre Chávez y el líder de las FARC será solo uno más de los esfuerzos por lograr la liberación de los rehenes de la guerrilla, entre los que se encuentran tres estadounidenses. Además, se mantuvo firme en su negativa a aceptar las peticiones de las FARC, que incluyen la desmilitarización de varias zonas para el intercambio y la puesta en libertad de dos guerrilleros encarcelados en Estados Unidos.

"Es difícil porque todo el mundo quiere la liberación de los rehenes", apuntó Uribe, durante su estancia en Nueva York para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas. "Espero que los rebeldes liberen a los rehenes tras la solicitud del presidente Chávez", continuó, "y expresaremos toda nuestra gratitud a Chávez (...) tenga o no éxito en los esfuerzos".

Mientras, las familias de los secuestrados se muestran optimistas por la mediación de Chávez y sobre que pueda convencer a las FARC, gracias a la afinidad de las FARC con los ideales izquierdistas del presidente venezolano. Los familiares de los tres rehenes estadounidenses y la madre de Ingrid Betancourt --la candidata a las presidenciales colombianas que también tiene nacionalidad francesa-- se reunieron el pasado martes con Chávez.

Tras la reunión, Lynne Stansell, madre del rehén Keith Stansell, consideró que están "más cerca que nunca" de que su hijo vuelva a casa. Y reveló que Chávez les dijo que estaba actuando en la mediación como "un gesto humanitario y no por razones políticas".

También el martes, Chávez pidió la colaboración del presidente estadounidense, George W. Bush, y sugirió la posibilidad de que éste perdonara a los dos guerrilleros de las FARC encarcelados en Estados Unidos, uno por tráfico de drogas y otro por conspirar para el secuestro de los tres contratistas estadounidenses. Sin embargo, Uribe descartó incluir a estos dos presos en ningún tipo de acuerdo.

El presidente colombiano subrayó que su gobierno ha permitido diversas concesiones, incluida la liberación en junio de un alto cargo de las FARC, Rodrigo Granda, a petición del presidente galo, Nicolas Sarkozy, que también intercedió para lograr el fin del secuestro de Betancourt. Pero tras ser liberado, Granda aseguró que las FARC solo liberarían a los rehenes si las tropas gubernamentales se retiraban del oeste de Colombia.

La mediación de Chávez "no es el primer intento para asegurar la liberación de los rehenes", advirtió Uribe. "Hemos hecho muchos en los últimos cinco años", añadió. El presidente colombiano tiene previsto reunirse hoy con los familiares de Stansell y de los otros dos estadounidenses secuestrados --Marc Gonsalves y Tom Howes--, después de haberse reunido el pasado martes con Sarkozy.

A la pregunta de si las negociaciones entre Chávez y las FARC podrían ser el principio de un proceso de paz más amplio Uribe guardó silencio, pero insistió en que su política de línea dura contra la guerrilla --que se ha enfrentado al Gobierno durante las últimas cuatro décadas-- ha permitido la reducción de los asesinatos y secuestros. "Para nosotros, la vía militar es tan válida como la vía de la negociación", explicó. "No permitiremos que nada rompa nuestro objetivo de una política firma con la que decimos 'no más terrorismo'", añadió Uribe.