10 de septiembre de 2015

"Colombia y Venezuela no pueden tener una frontera como Corea del Sur y del Norte"

WASHINGTON, 10 Sep. (Notimérica) -

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ha realizado un nuevo llamamiento a Colombia y Venezuela para que pongan en marcha los mecanismos de cooperación bilateral de que disponen de cara a resolver la crisis humanitaria creada por el bloqueo fronterizo y ha subrayado que ambos países no pueden tener una frontera con "alambrado de púas como la que tienen Corea del Sur y Corea del Norte".

Almagro participó en la primera jornada de la XIX Conferencia Anual de la CAF que se celebra desde el miércoles, 9 y hasta este jueves, 10 de septiembre, en Washington, y en la que más de 1.000 líderes de las Américas debaten los principales desafíos de América Latina en el dinámico escenario global.

En su intervención, Almagro respondió a una pregunta de la presentadora de CNN en español Patricia Janiot, moderadora de la mesa redonda 'Los desafíos geopolíticos del Hemisferio: El camino por recorrer', sobre la situación generada por el cierre de la frontera colombo-venezolana decretada por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

El secretario general de la OEA aclaró que el papel principal de la organización no es el de mediar, "sino decir lo que se debe hacer en cumplimiento de las convenciones interamericanas de derechos humanos y de las relaciones de buena fe entre los estados".

Hecha esta aclaración, explicó que en la visita realizada recientemente a la frontera colombo-venezolana, "lo primero que recogimos fueron los problemas de la gente, porque como burócratas internacionales podemos tener la tentación de estudiar los temas desde detrás de un escritorio", dijo.

Indicó que aunque ir al terreno del conflicto "va a molestar, va a crear problemas", es la única forma de conocer verdaderamente los temas que afectan a la gente "y como podemos trabajar para resolverlos".

"Y en este caso hemos encontrado una serie de problemas, uno muy urgente", agregó Almagro, quien señaló que "uno no puede por menos que sentirse golpeado" al ver a gente cuya familia ha tenido que quedarse al otro lado de la frontera.

Indicó así que es urgente la reubicación definitiva de migrantes y deportados "porque un albergue no es una condición de vida definitiva", así como reintegrar sus posesiones a las personas que han trabajado "años" para comprarse por ejemplo una motocicleta "y las perdieron todas", y dar "permisos automáticos" de trabajo en Colombia a los venezolanos que se han visto obligados a emigar.

MADURO SÍ HA RESPONDIDO.

Almagro dijo que algunas cosas que han solicitado para suavizar la situación fronteriza se han resuelto, como ha sido la creación de un corredor humanitario para que los niños pudieran volver a los colegios.

También considera que el pedido específico hecho a "nuestro amigo Nicolás Maduro" para enviar un mensaje tranquilizador al resto de los colombianos que viven en Venezuela, ha tenido respuesta, pese a que el pasado lunes, 7 de septiembre, el mandatario venezolano decidió cerrar otro tramo de la frontera con Colombia, y ordenó la movilización de 3.000 militares.

Al respecto señaló que "la respuesta por ahora" de Maduro es la "desaceleración" de las deportaciones y migraciones. "Esto está más tranquilo y eso ya es una respuesta de la que no nos podemos reir", indicó Almagro, quien señaló que "si en esta semana hubiéramos recibido 10.000 colombianos nuevos como pasó la semana anterior, sería otra la situación humanitaria".

Con todo, reconoció que queda trabajo por hacer y señaló que se trata de una situación que tiene una dinámica de causa-efecto de determinadas decisiones políticas, para subrayar que "las decisiones políticas que tome cualquier gobierno de la región tienen que evitar el sufrimiento de la gente".

"Quedan muchas cosas por hacer y las tenemos que asumir con las responsabilidades que tienen estos temas", dijo Almagro, quien recordó a los colombianos y algunos venezolanos que están actualmente en albergues, y especialmente a "los centenares de niños que han sufrido esto y que no tienen la menor idea de por qué están ahí", niños que como única respuesta dicen: "Un día mi padre me agarró y me trajo".

Finalmente, Almagro insistió en que Colombia y Venezuela deben accionar los mecanismos de cooperación bilateral que tienen para afrontar temas de seguridad como el paramilitarismo, pero también otros como la salud, o la educación, "pedidos fundamentales" para atender la situación humanitaria "que es penosa", dijo.